Diseño colaborativo, ¿para qué?

Fuente http://www.revistacodigo.com/diseno-colaborativo-para-que/

Por: Guillermo García Pérez

Hablar de “diseño colaborativo”, término vago e impreciso, es un riesgo. Puede comprender legítimos procesos de diseño desjerarquizados o prácticas sin rumbo; puede promover la participación comunitaria en la configuración de las ciudades o convertirse en un fetiche de la horizontalidad —y distender, así, los mecanismos que hacen posible la realización de proyectos: limitarse a trazar acciones inofensivas o, peor aún, reactivas. El término es tan ambiguo que oscila entre polos opuestos.

Sin embargo, algunas preguntas son útiles para mantener el tono “colaborativo” con la fuerza política suficiente para crear ciudades más amplias: ¿a quién pertenece la urbe?, ¿bajo qué principios se transforma?, ¿hacia dónde camina? e, incluso, ¿qué procesos deben regularse y cuáles dejarse a su libre cauce? Este último cuestionamiento ayuda a las prácticas colaborativas a desmarcarse de los corsés del urbanismo, principal responsable del espíritu vertical, autoral y autoritario, de las ciudades del siglo XX, y de su sonado fracaso, por consecuencia.

Acaso no hay mejor punto de partida que España para repasar las prácticas colaborativas. Culturalmente cercano, el país europeo funciona como un espejo para nuestro territorio: su crisis económica ha generado varias de las respuestas más originales y políticamente complejas a la pregunta urbana. El 15-M —que originó, como cualquier ocupación pública, sucesos arquitectónicos—, el movimiento okupa —de raíces anarquistas y, por lo tanto, de largo aliento en el país ibérico— y la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (Stop Desahucios) desencadenada por la burbuja inmobiliaria, por mencionar algunos, decantaron en colectivos como Recetas Urbanas, liderado por Santiago Cirugeda.

Cuerpo-Cirugeda

A través de sus “estrategias subversivas de ocupación urbana” o sus “arquitecturas colaborativas”, Cirugeda establece programas tan rigurosos como osados para proyectos de vivienda, educativos o artísticos (como sus “prótesis” a edificios ya construidos), que aprovechan las lagunas normativas y administrativas de la ciudad para deambular entre el límite que divide lo legal de lo ilegal. Así, sus proyectos no requieren de una participación armónica, sino de un enfrentamiento ideológico, una tensión crítica.

Arturo Ortiz Struck y su Taller Territorial son un caso parecido. La ciudad de México, que supera demarcaciones políticas e intentos de reordenamiento urbano, exige intervenciones multisectoriales o cortes estratégicos. Con Interés Social (2008) —8 intervenciones en espacios públicos de zonas de interés social del área metropolitana— Taller Territorial buscó reforzar las dinámicas formales e informales de comunidades frágiles, así como construir significados en parajes de historicidad vacía y un “sentido de ciudadanía” allí donde parece más estéril.

Después de realizar una investigación de campo donde se entrecruzaban datos demográficos, económicos e inmobiliarios, Ortiz Struck diseñaba una estrategia de intervención urbana para “generar una interrupción a lo cotidiano, de forma que los vecinos logr[aran] crear cuestionamientos de sus condiciones de vida y particip[aran] en el espacio público de forma comunitaria”. Así, se creaban apropiaciones subjetivas y modelos efectivos de construcción simbólica.

De esta manera, existían dos procesos de trabajo correlativos: el de las formas alternativas de construcción y habitabilidad urbanas, y el del cuestionamiento de modelo de vivienda imperante. Ambos son resultado de uno de los aspectos más visibles del capitalismo contemporáneo (otros igualmente efectivos funcionan en las sombras): el de las especulaciones inmobiliaria y urbana. Estos casos ya no son exclusivos del Tercer Mundo (aunque en él pervivan los ejemplos más espectaculares: la Torre de David en Caracas o la ocupación Zumbi Dos Palmares en Río de Janeiro, por mencionar dos casos). “¿Qué hay de participativo en esta lucha?” es una pregunta que sobra, ya que sin un involucramiento comunitario, la problemática no podría plantearse. El principal acierto de proyectos como Recetas Urbanas y Taller Territorial son sus estrategias de subjetivación que permiten evidenciar y politizar a los agentes implicados.

No obstante lo anterior, la responsabilidad del diseño sigue estando en entredicho. Si bien Cirugeda y Ortiz Struck provienen de la arquitectura y sus proyectos están atravesados por nociones de esta disciplina, su ánimo crítico surgió en otra parte. No es casualidad que conceptos como colaboración, participación u horizontalidad, derivados del significante democrático, sean sistemáticamente cuestionados por el pensamiento contemporáneo, y que en cambio la idea de diseño se mantenga incólume. ¿Será que el diseño es aún inofensivo, mero consorte de la orientación de cada proyecto y, por ello, no requiere siquiera de un cuestionamiento radical?

Un caso como el de Candy Chang ayuda a releer los alcances desde el perfil gráfico del diseño. Sus pizarrones comunitarios, I Wish ThisWas (2010) o Neighborland (2011), parten de nociones de diseño e igualmente involucran a una comunidad. Sin embargo, sus alcances son limitados: estrategias biempensantes que se travisten de colectividad. Ambos trabajos advierten una latencia de participación en una comunidad a la que le brindan herramientas gráficas para expresarse. De esta forma las opiniones son expuestas y la participación extinta. Un mecanismo semejante al de las redes sociales: permiten una inclusividad potencialmente ilimitada, una libre expresión aparentemente democrática, que sin embargo se ahoga en su propio relato. El resultado: no hay toma de decisiones ni modificaciones sociales; en muchos casos ni siquiera hay polémica.

Guillermo-Ravenswood

Si la ciudad es al mismo tiempo el punto de partida y la utopía, ¿qué relaciones deben concebirse para articular su camino? Si el siglo XX desdeñó los procesos participativos en beneficio de la figura del autor (que pretendía controlar tanto las construcciones como los flujos urbanos), ¿despreciaremos cualquier enseñanza de la tradición urbanística o de diseño? Propongamos radicalizar su tensión en la intemperie política, complejizar sus entrecruzamientos. Es preferible realizar un proyecto experto que promueva la movilidad incluyente a uno hiper-participativo que no recoja más que buenos deseos.

Por otra parte, es más deseable el nervio popular de una ocupación pública o la interrupción de la circulación automovilística que la subordinación del arquitecto-estrella a los desvaríos del capital. Los marcos estratégicos de convivencia pueden regularse pero también deben liberarse los flujos de deseo urbano más allá de su diseño. Las estrategias deben adaptarse a las necesidades del momento, bajo un horizonte de sentido común: el de la justicia urbana, para decirlo en los términos de teóricos como Edward Soja o David Harvey.

Una declaración de este último, recogida de Ciudades rebeldes (2013) puede utilizarse de colofón:

la idea de jerarquía es anatema en la actualidad para muchos sectores de la izquierda anticapitalista. Con demasiada frecuencia el fetichismo de una forma organizativa (la pura horizontalidad, digamos) dificulta la posibilidad de explorar soluciones apropiadas y eficaces. Para dejarlo claro, no estoy diciendo que la horizontalidad sea mala —de hecho, creo que es un objetivo excelente—, sino que deberíamos reconocer sus límites como principio organizativo cardinal y estar preparados para trascenderlo cuando sea necesario.

En otras palabras: es urgente una repolitización de los presupuestos de los movimientos metropolitanos. Derecho a la ciudad, ¿para quién?; planeación urbana, ¿hasta dónde?; diseño colaborativo, ¿para qué?


Guillermo García Pérez es coeditor de La Tempestad y Folio, así como miembro del proyecto Ave-Nada. Ha colaborado en distintos medios impresos. Recientemente publicó «La dictadura del sincronismo» en Icónica.

Archiculture

Archiculture toma una mirada pensativa, pero crítica en el estudio de arquitectura. La película ofrece una visión única en el mundo de la educación de diseño basado en el estudio a través de los ojos de un grupo de estudiantes que terminan sus proyectos de diseño final. Las entrevistas con destacados profesionales, historiadores y educadores ayudan a crear diálogo fundamental en torno a las cuestiones clave que enfrenta este método de enseñanza único.

Archiculture examina el estado actual y futuro de la educación del diseño basado en el taller de composición o taller de proyectos o taller de arquitectura.

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Tadao Ando en Monterrey

Fuente: http://www.arquine.com/blog/tadao-ando-en-monterrey/

Tadao Ando acaba de terminar el Centro Roberto Garza Sada de Arte, Arquitectura y Diseño de la Universidad de Monterrey (UDEM). El resultado es una obra espectacular, soberbia y excesiva. The Gate of Creation (así, en inglés) es el nombre de este nuevo equipamiento académico que alude, desde su forma, al Tori japonés (arco tradicional que enmarca el acceso a un templo shintoista) y a su vez, sugiere el acceso a este nuevo templo de creación. La compleja geometría para llevar a cabo las superficies regladas de concreto requirió un grado de virtuosismo constructivo muy sofisticado, materializado por más de 2 mil 600 trabajadores. Muros impecables –de la talla de la Iglesia sobre el agua de Tomaru, la Iglesia de la luz en Ibaraki, el Museo de Arte Contemporáneo de Naoshima o el museo veneciano en Punta della Doggana– encaminan el acceso lateral, en un paseo arquitectónico perimetral del nuevo Centro.

Se trata de un prisma de concreto perfecto, que desde su parte superior se torsiona hacia la inferior, entrecruzando sus aristas y formando un gran arco. Dos superficies regladas se alabean con el escalonamiento de las nervaduras precisas de un concreto que bien pudieran ser cuarzo o criptonita. Esta puerta al conocimiento enmarca el anodino campus de la UDEM y la ciudad marginal que se arrastra por la ladera oriente del valle. La sección longitudinal definida por el espacio abierto que cruza todo el edificio, refleja un recorrido ascendente sobre la geometría alabeada. Generosas secuencias espaciales y foros esféricos, se abren lateralmente a un paisaje urbano fragmentado, que sin pretenderlo, denuncian la marginalidad de las colonias informales de la zona.

Ando ya había construido una casa en la exclusiva ladera poniente de la sierra que enmarca la capital regiomontana para los mismos dueños y mecenas de la universidad. Seguramente su fascinación por el minimalismo monumental del arquitecto japonés los animó a liderar este proyecto que no deja de ser un ícono a destiempo, capaz de impregnar de identidad el campus de la universidad. De esta forma, el primer proyecto público de Tadao Ando en Latinoamérica ofrece todo su repertorio formal con dramáticas secuencias de espacios, vacíos y escaleras en seis sólidos niveles de concreto que albergan a más de quinientos estudiantes. El mismo vacío luminoso central está conectado por escaleras ortogonales y curvas que remiten a los espacios continuos de Escher.

“Quise hacer una obra que retara al paisaje, que fuera fuerte. Esta Puerta de la Creación es con el afán de que cualquier alumno que la cruce tenga el entusiasmo y la decisión para estudiar”, así definió le proyecto el ganador del Premio Pritzker en 1995. Ahora la Universidad de Monterrey con este nuevo ícono de marca registrada, accede a la ruta turística para arquitectos globales. Cabe confiar que sea una primera señal que se deberá ver respaldada por un programa académico y un equipo docente de excelencia, y no quede sólo en un traje a medida reflejo de una opulenta sociedad regiomontana, que convierte en concreto el croquis de una servilleta.

Curso en diseño avanzado. Sueños espumosos. [CCAU]

Esta es tu oprtunidad para mejorar tus abilidades en diseño. El curso se mantendrá enfocado en la creación física de cada diseño para poder crear un ambiente material en forma de una exposición que muestre el proceso de cada proyecto desde lo digital hasta lo material.  Se tomará la galería del CCAU como espacio/sitio a intervenir y se trabajará con un presupuesto para la fabricación de cada proyecto.

Objetivos
Recientemente el discurso del diseño contemporáneo ha renovado el interés en la construcción y fabricación con materiales dinámicos, suaves, y plásticos.  Históricamente estos materiales ya se han aplicado en procesos de diseño y en la arquitectura pero sólo como componentes y nunca como sistemas completos.  Ahora existe una nueva oportunidad para plantear estos sistemas completos con espesor, volumetría, y materia.

Los participantes tendrán la oportunidad de desarrollar sus habilidades  en técnicas de ensamblaje para crear volúmenes de múltiples superficies que resulten en formas complejas con materiales dinámicos, con el fin de crear prototipos arquitectónicos, tectónicos, y dinámicos.  Cada proyecto será conceptualizado, procesado, y materializado con materiales como textiles, plásticos, hules, espumas, y látex.

Durante el proceso de diseño, se explorarán diversas técnicas, como curvatura, volumetría, morfología, texturas y coloración; así como la representación en 2D y 3D de dichas técnicas para llegar a la producción de imágenes y dibujos exquisitos y cálidos.  Este enfoque mostrará nuevas formas de pensar y cuestionar diferentes geometrías y a su vez desarrollar técnicas que puedan actuar en futuros proyectos dentro de sus respectivas profesiones.

Dirigido a
Arquitectos, artistas plásticos, diseñadores industriales, diseñadores de moda, diseñadores de interiores. Se requiere contar con conocimientos básicos de cualquier sistema CAD, entendimiento básico de Adobe Illustrator, Photoshop, InDesign), así como traer equipo de cómputo propio (un equipo por persona).

Duración y horario:
4 sesiones de 2 horas. (Martes)
4 sesiones de 4 horas. (Sábados)

Del 19 de junio al 12 julio de 2012.
Días de la semana y horas:
• martes de las 19:30 h a las 21:30 h
• sábado de las 10:00 h a las 14:00 h

Costo
$3,200.00 pesos
Incluye materiales de trabajo.  Reserva tu lugar con $500.00 pesos.  Hay faciliadesde pago pregunta por ellas.

Impartido por:

MArch. Antonio Torres

Es co-fundador de The Bittertang Farm un pequeño taller de arquitectura con sedes en Guadalajara y Nueva York. En el 2010 Bittertang recibió el premio para arquitectos jóvenes que otorga la Liga de Arquitectos de Nueva York y ganador del concurso internacional Sukkah City 2010. Recientemente Bittertang construyo el proyecto Burble Bup, ganador de concurso City of Dreams Pavilion 2011 en Nueva York. Los proyectos de Bittertang han sido publicados en varias revistas locales y internacionales.

Antonio es arquitecto egresado de la Universidad de Illinois en Chicago, obtuvo su grado de maestría en la Universidad de California en Los Angeles.  Además cuenta con dos semestres cursados en la Universidad de Arquitectura de Versalles, Francia y un semestre de investigación en el taller de la arquitecta Zaha Hadid en la Universidad de Artes Aplicadas en Vienna, Austria.  Su experiencia profesional consiste de varios proyectos en despachos en Chicago, Los Angeles, y Nueva York.   En el 2008 se integro al despacho de Niel M. Denari Architects en Nueva York, donde participa en la construcción de una Torre Residencial ganadora de varios premios de diseño. Su experiencia académica consiste de talleres impartidos en la Universidad de California en Los Ángeles, ITESO, y el ITESM.

Más informes con Miriam Villaseñor / miriamvm@ccau.org / ccau.info@gmail.com / 33 1329.0132

Urbanized documental

Urbanized is a feature-length documentary about the design of cities, which looks at the issues and strategies behind urban design and features some of the world’s foremost architects, planners, policymakers, builders, and thinkers. Over half the world’s population now lives in an urban area, and 75% will call a city home by 2050. But while some cities are experiencing explosive growth, others are shrinking. The challenges of balancing housing, mobility, public space, civic engagement, economic development, and environmental policy are fast becoming universal concerns. Yet much of the dialogue on these issues is disconnected from the public domain.

Who is allowed to shape our cities, and how do they do it? Unlike many other fields of design, cities aren’t created by any one specialist or expert. There are many contributors to urban change, including ordinary citizens who can have a great impact improving the cities in which they live. By exploring a diverse range of urban design projects around the world, Urbanized frames a global discussion on the future of cities.