Bilbao en el Pompidu [Paris]

La obra de la joven arquitecta mexicana Tatiana Bilbao, que desde diciembre pasado integra la colección de arquitectura del prestigioso Centro de Arte y de Cultura Georges Pompidou, se mostrará al público desde el 8 de Octubre, lo que -asegura- es el mejor reconocimiento que ha recibido hasta ahora. “No hay inauguración, no es una exposición. La obra se presenta como parte de las colecciones permanentes en una sala monográfica. Es una muestra chiquita pero para mí es muy importante”, comenta Bilbao.

En entrevista con REFORMA, reconoce la relevancia de que su trabajo forme parte de la colectción de este centro cultural -una de las más importantes del mundo junto con la del Moma en Nueva York- ya que, hasta ahora, sólo albergaba una obra de Mathias Goeritz, de 1959. . Después de año y medio de un proceso en el que 10 de sus obras se sometieron a un comité de adquisición que busca conformar colecciones de referencia, el Pompidou, que en materia de arquitectura quiere apostar por las nuevas generaciones, adquirió en diciembre pasado tres proyectos de Bilbao, “La Ruta del Peregrino”, “La Casa A” y “El Centro de Espectáculos de Irapuato”. “Me contactaron y me pidieron que les presentara 10 proyectos de lo más representativo de mi obra y de eso eligieron estos tres. Fue para mí algo extraordinario”, relata. Bilbao estima que estos tres proyectos corresponden a su visión de la arquitectura pero también son reflejo de lo que es hoy la arquitectura mexicana “Mi trabajo representa a la arquitectura contemporánea mexicana. Tratamos de hacer arquitectura con una visión del mundo más global, más heterogénea pero también particular ya que nuestra identidad e individualidades son muy fuertes. “Una arquitectura a partir de lo que somos en México; es decir, un País con poca tecnología y mucha mano de obra”, precisa. Tatiana Bilbao, 38 años nacida en el Distrito Federal, confiesa mayor afinidad profesional con Mario Pañi que con Luis Barragán y define su arquitectura como “sincera y clara, fácil de leer”. “Es la manera en la que trabajo. Piedra, papel y tijera, es el modo de trabajar más sencillo”. En sus proyectos, comenta, hecha mano de los recursos disponibles en México sin necesidad de importar nada ni utilizar materiales tecnológicos con los que el País no cuenta o para los que no dispone de gente capacitada para instalarlos o darles mantenimiento. De igual forma, explica que así como recurre a los materiales más sencillos y en bruto, también gusta de dejarlos con sus colores naturales. “No es minimalismo, es sincerismo. Lo que ves es lo que es. Es buscar la manera de sacar lo máximo de lo que tenemos. Pero no es una arquitectura tradicional ni restrictiva. Mira al futuro, tiene creatividad”, dice Tatiana Bilbao, que prepara una exposición en el Camegie Museum de Pittsburgh para mayo próximo y un libro sobre su obra que se publicará en México, estima que esta nueva relación con el Centro Pompidou la obliga a una mayor responsabilidad en su trabajo. “Lo veo como una gran responsabilidad de dar continuidad a la carrera que llevo”. Pero lo considera también como un primer reconocimiento para la nueva generación de la arquitectura en México. “La arquitectura mexicana está retomando fuerza. Sin llegar a los niveles que han alcanzado el cine o el arte contemporáneo mexicanos, hoy se empieza a reconocer a la arquitectura mexicana fuera de nuestras fronteras. “La generación detrás de mí viene fuerte y hará cosas muy padres, dejará huella”, pronostica.

Fuente: Reforma.

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