Ciudad: para empezar el año

image002Por Juan Palomar.

Meditaciones frente a un plano. No es el más antiguo, y dista de ser exacto. Pero es quizá el primer intento por representar de cuerpo entero a Guadalajara. Comenzaba el siglo XIX, y no pasaba aún la ciudad de contar 260 años de haber sido, laboriosamente, fundada.

La cuadrícula inicial, la antigua voluntad real por hacer de las nuevas poblaciones lugares sanos y comprensibles, prevalecía con toda su fuerza. Del sol, nada menos, dependió su trazo. Sólo el río y su advocación permanente a las leyes de la tierra y el agua introducían algunos accidentes. Cada edificación de relieve está consignada.

Al pie del plano, dedicado por cierto al obispo Cabañas, queda el perfil del caserío. Torres y cúpulas: y la noble, continua, materia con la que la gente, como pudo, levantó sus moradas.

El estilo del dibujo es ingenuo, esforzado en su primitiva gracia. No es, ni mucho menos, el trabajo de un cartógrafo consumado. Pero es la rendición fiel de una imagen imposible, de la idealización en dos dimensiones de una realidad física dentro de la que, en algún punto, el dibujante cumplía su labor. Porque un plano es la reducción a ciertos trazos, a ciertas convenciones geométricas, de un prolijo conjunto de presencias corpóreas, de evidencias inmediatas. Una calle y muchas de ellas, decenas de fachadas diversas, un cauce, un macizo de árboles, el conjunto de los habitantes, la vida misma que al hacer el dibujo debía quedar consignada junto con todo lo demás.

Llama poderosamente la atención la manera como todos los alrededores de la mancha urbana están representados. Una profusión de verdes –porque es el primer plano a color- rodea con feracidad a la ciudad. Es difícil saber, con la distancia de dos siglos, el estado del entorno natural. Viejas crónicas decían que todavía cien años después los cerros del Gachupín, de Santa María y del Cuatro estaban poblados de robledales: frágil presa de la necesidad del carbón o de madera de obra. Se sabe que por siglos las ciudades fueron despiadadas e ingenuas depredadoras de la naturaleza que las circundaba.

Pero no se ve ninguna razón por la que, descendiendo del bosque de la Primavera, dejaran de existir considerables venas de árboles (o mareas completas) que llegaran hasta la barranca de Oblatos. Quizá lo que queda del bosque del Nixticuil sea un vestigio de esa continuidad biológica dentro de la que la primitiva Guadalajara se asentó. Ciertamente existe aún, muy maltratado, un sistema hidrológico que naturalmente fluye hasta el río Santiago, y que muy probablemente sustentara entonces una gran diversidad vegetal. Especulaciones, materia de eruditos, seguramente.

Pero lo que sí es posible es, siguiendo el ejemplo de este plano, devolver a la naturaleza su papel de regazo y ámbito propicio para la ciudad. Si se examina un plano actual, se verá que el área que el de 1800 cubre es una mínima fracción del área en la actualidad urbanizada. Y es de todos sabido el grave desequilibrio ecológico que aqueja a la región. Por más que la costumbre haya cegado a las actuales generaciones, no es obligado –ni mucho menos- vivir en la degradación y el deterioro.

El plano de 1800 es un buen recordatorio de que sin el acuerdo con la naturaleza, sin el respeto a cauces y territorios, no hay ciudad que logre un armonioso desarrollo, y una vida digna para sus habitantes.

Fantastic Cities

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Conócelo en http://pltfr.ma/1KdQNtO  Fuente Archdaily MEX

(D)escribir la ciudad [CCAU]

INVITACION E.FRANCESA 2015 8Este jueves 3 de diciembre 2015 a las 8:00 pm (D)escribir la ciudad un encuentro entre un arquitecto y un escritor.

Lugar: Centro para la Cultura Arquitectónica y Urbana [CCAU]

(D)escribir la ciudad es un proyecto de la Embajada de Francia que propone una colaboración atípica (arquitectura y literatura) para pensar e imaginar el espacio urbano. Durante una semana un escritor y un arquitecto harán un recorrido de la ciudad de Guadalajara con el fin de construir sus proprias interpretaciones gráficas y narrativas.

Para este sexto encuentro de (D)escribir la ciudad nos acompañaran :

En este caso Juan Palomar / Arquitecto Méxicano y Frederic Boyer / Escritor francés

Ciudad Creativa Digital, eje del despojo urbano en el centro de Guadalajara

Fuente: Proyecto Diez http://www.proyectodiez.mx/ciudad-creativa-digital-eje-del-despojo-urbano-en-el-centro-de-guadalajara/

Por: Caracol urbano (@caracol_urbano)

17 de noviembre 2015.- Desde que el presidente Calderón anunció con bombo y platillo en enero de 2012 la Ciudad Creativa Digital (CCD) como proyecto detonador de desarrollo económico y urbano en Guadalajara, éste no ha aparecido en medios y presentaciones públicas más que como una ilusión o una broma.

Sus promotores se han referido desde entonces a CCD como una mezcla entre Hollywood y Sillicon Valley, en la que los jóvenes creadores egresados de las universidades locales tendrán un campo laboral muy prometedor y los grandes hitos del urbanismo sustentable y tecnológico se harán realidad. Pero la promesa de que empresas transnacionales de medios audiovisuales y tecnología como Pixar estarían instalándose en el fastuoso Hub Digital, resultó ser más bien una argucia para intentar atraer a esos capitales.

Cuando buena parte de la opinión pública se había convencido de que CCD no era más que especulación, vinieron los dos embates más agresivos que ha sufrido el Centro Histórico de Guadalajara en el presente siglo: la quema y demolición del antiguo Mercado Corona y las obras de la línea 3 del Tren Ligero.

Aspecto del lugar en el que se pretende construir Ciudad Creativa Digital. Foto: Gobierno de Guadalajara/Flickr

El primero dio paso a la construcción de un edificio con la estructura de un centro comercial de cinco plantas y estacionamiento subterráneo, en el que han de ubicarse los locatarios del antiguo mercado con la amenaza de perder en cinco años una concesión que era vitalicia. Después de ese periodo el régimen cambiará a alquileres que serán impagables por los antiguos locatarios y el costo del consumo en la zona se elevará inevitablemente.

Por su parte, las obras de la línea 3 del Tren Ligero están causando daños severos a cientos de fincas del centro, y la convivencia y el comercio en espacios públicos tradicionales como la plaza del Santuario están siendo aniquilados. El resultado es el desplazamiento de vecinos y comerciantes, que está dejando a merced de grandes inversiones un centro que se encuentra ya muy deteriorado y por tanto devaluado. El momento ideal para revivir a la Ciudad Creativa Digital, tal como se le ha ocurrido al nuevo alcalde Alfaro, que la ha incluido como el principal de sus “proyectos estratégicos”.

Los mensajes respecto a la innovación y el desarrollo que promete CCD (enviados a través de eventos recientes como el festival Epicentro y el encuentro de industrias creativas en el Instituto Cultural Cabañas) siempre omiten quienes serán los beneficiarios de tanta maravilla.

Aspecto del lugar en el que se pretende construir Ciudad Creativa Digital. Foto: Gobierno de Guadalajara/Flickr

Las experiencias de estos deslumbrantes proyectos en otras ciudades del mundo dicen claramente que no serán los vecinos. Al contrario, proyectos como CCD requieren del desplazamiento de formas de vida y del borrado de la memoria colectiva, esos recuerdos encarnados que dan sentido de pertenencia a una sociedad. La “limpieza” de comercio ambulante realizada por el ayuntamiento en los últimos días también en el centro de la ciudad responde exactamente a la misma lógica.

*Caracol urbano, investigación audiovisual en la calle, es un colectivo con base en Guadalajara, involucrado en los fenómenos urbanos de nuestra ciudad y la generación de espacios de encuentro para la organización colectiva.

Entrevista a Alberto Kalach: ‘Nuestros proyectos intentan crear un diálogo inteligente con la naturaleza’

Fuente The Guardian

La ambiciosa visión de restaurar los antiguos lagos para la regeneración urbana puede que nunca suceda, pero el arquitecto sigue creyendo que los planes enfocados a las necesidades ecológicas también generan beneficios sociales.

 

Para los proyectos más grandes, nuestro gobierno sólo confía en arquitectos que hablen inglés,” dice Alberto Kalach, sentado en el frondoso jardín de techo de su oficina, el Taller de Arquitectura X. “Y como podrás notar, el mío es muy malo.”

Mientras hablamos del futuro y pasado de la Ciudad de México (tema que Kalach, de 55 años de edad, ha estado investigando a detalle durante tres décadas), el arquitecto nacido en DF suena al mismo tiempo seco y afable, sin perder de vista su crítica apasionada: todo dicho en un inglés excelente. “Se supone que tenemos un gobierno de izquierda en esta ciudad,” dice. “Pero toda la inversión va a dar a las zonas más adineradas, mientras que las zonas más pobres quedan en el olvido.”

Un tema candente en nuestra conversación es la elección de la empresa británica Foster + Partners para diseñar el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México: un plan que Kalach considera una oportunidad desperdiciada, motivada por el percibido prestigio de contratar a un arquitecto extranjero (Kalach también presentó una propuesta.) Otra pesadilla es la creciente influencia del magnate empresarial Carlos Slim Helú, muchas veces promocionado como el hombre más rico del mundo.

Al escuchar a Kalach, uno podría concluir que es un cínico (mientras hablamos, desde el estéreo de la oficina suena Rage Against the Machine). Sin embargo, su conjunto de obras más reciente, que se centra en la idea de restaurar los lagos y bosques históricos de México, desborda ideales y optimismo.
Alberto Kalach ha estado investigando durante trés décadas el pasado y el futuro de su nativo Ciudad de México.
Alberto Kalach ha estado investigando durante trés décadas el pasado y el futuro de su nativa Ciudad de México.

La Ciudad Lacustre, que se empeña en recuperar el antiguo lago de Texcoco en la zona oriente de la Ciudad de México, es el plan urbano más extenso que la ciudad ha visto jamás. Kalach y su colega, el arquitecto Teodoro González de León, propusieron limitar el crecimiento urbano, despejar y restringir el desarrollo en el antiguo lecho de la laguna, y permitir que el manto freático y las lluvias restauren el cuerpo de agua, para eventualmente regenerar un área que cubre unas 7,000 hectáreas.

Como toda metrópolis en potencia, la Ciudad de México se ha revitalizado gracias a la reciente disponibilidad de capital, aunque sigue asediada por dificultades físicas y sociales. La mayor de ellas, dice Kalach, es el agua, la cual él asevera que existe en cantidades abundantes debido a la posición elevada de la ciudad (una altura promedio de 2,250m). La topografía única de la ciudad –un valle templado, a gran altura sobre el nivel del mar, rodeado de montañas y repleto de lagos y lechos de río– significa que la ciudad recibe suficiente agua sin la actual costosa solución de bombeo, de acuerdo con Kalach, si se pudiera recolectar y reutilizar.

“Nuestro plan no es radical,” asegura el arquitecto, “porque los lagos realmente ya estaban ahí desde hace miles de años, mientras que tan sólo han estado desapareciendo muy lentamente durante los últimos 500 años.”

El despacho de Kalach cuenta con varios proyectos construidos en la ciudad –incluyendo la biblioteca José Vasconcelos, la torre Reforma 27 y la galería Kurimanzutto, sin mencionar la elegante torre cobriza que alberga su propio despacho, además de numerosos proyectos internacionales. Sin embargo, después de muchos años de estudiar y trabajar en la ciudad, y frustrado con las muchas veces reticentes autoridades cívicas y gubernamentales, Kalach ahora prefiere mantener su trabajo en el reino de la especulación, habiendo abandonado por completo la gran obra de su vida: la restauración de los lagos de la Ciudad de México.
Vista aérea de la Cuenca del Valle de México, y a la derecha, cómo se vería bajo la propuesta para regenerar sus lagos y reforestar el área.

Vista aérea de la Cuenca del Valle de México, y a la derecha, cómo se vería bajo la propuesta para regenerar sus lagos y reforestar el área. Photograph: Taller de Arquitectura X

¿Cómo comenzó el proyecto de los lagos?

[Cuando volví de Nueva York en 1984 ] , “Había un gran hueco en el pensamiento urbano. Empezaba a surgir una planificación urbana de la ciudad, edificio por edificio. Desde entonces hemos comenzado a realizar grandes planes maestros para zonas estratégicas de la ciudad. Pero cada vez que cambia la administración, tiran a la basura lo que hizo la administración pasada; lo que habían descubierto y propuesto.

“El 99% de México, considerado como país, no tiene idea de la planificación. Como muchos países en vías de desarrollo, tenemos una democracia muy reciente, y un conjunto de personas gobernando que no están preparadas. Entonces tenemos que construir una infraestructura para la planeación de nuestras ciudades.”

¿Cuál es el mayor desafío de planificación para la ciudad de México?

“El balance hidrológico de la ciudad. Esta ciudad tiene que importar el agua, lo cual es muy costoso porque hay que bombearla más de 2,000 metros sobre el nivel del mar para traerla hasta aquí. Simplemente transportar el agua cuesta arriba requiere la misma cantidad de energía para proporcionar electricidad a una ciudad de tres millones de personas.

“Uno de nuestros proyectos de investigación – conducido durante los últimos 20 años– sugiere que la ciudad recibe, aquí mismo dentro del valle, agua suficiente para servir a 40 millones de personas. De momento la ciudad está en 20 millones, así que tenemos suficiente agua; solamente que no está bien gestionada.”
El interior de la Torre TAX/Constituyentes 41, el edificio de oficinas diseñado por Kalach frente al parque de Chapultepec en la Ciudad de México.
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El interior de la Torre TAX/Constituyentes 41, el edificio de oficinas diseñado por Kalach frente al parque de Chapultepec en la Ciudad de México. Photograph: Yoshihiro Koitani/Taller de Arquitectura X

¿Por qué no?
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“Toda el agua que llega al valle, la contaminamos y la desechamos, en lugar de tratarla y reciclarla. La manera en que la ciudad ha evolucionado es básicamente luchando en contra de su medio ambiente. Nosotros produjimos un plan para detener el crecimiento de la ciudad, que es muy lógico: densificar el interior, y tratar de recuperar los bosques alrededor de la ciudad.

“La Ciudad de México no está completamente densificada; tiene enormes huecos: huecos intra-urbanos. Las zonas bien pobladas de la ciudad tienen no más de 200 habitantes por hectárea. Puede densificarse: el gobierno tiene enormes trechos de terreno, pero a veces ni siquiera saben lo que tienen, ni saben que se puede utilizar.”

Tu trabajo tiene una fuerte perspectiva histórica …

“Las civilizaciones prehispánicas construyeron un sistema de presas, con el fin de controlar el agua salada y traer agua limpia, agua dulce, cerca de las civilizaciones junto a las montañas. Pero entonces los españoles, para conquistar la ciudad, rompieron las presas. Conquistaron la ciudad; el agua se mezcló y se hizo salada, y entonces su idea fue construir por encima y cubrir el lago, que se había vuelto inútil para la agricultura y todo lo demás.

“Comenzaron a seguir un modelo europeo, que no se ajustaba a la geografía. Y hemos seguido esa inercia heredada durante los últimos 500 años, trabajando en contra de la lógica de la tierra. Nuestros proyectos trataban de crear un diálogo más inteligente con la naturaleza y con los alrededores: lo que debería ser bosque, ciudad, lago, tierras de cultivo.”

En una megaciudad que está creciendo tan rápido, parece una visión radical.

“Bueno, los lagos estuvieron aquí durante miles de años, y sólo han estado desapareciendo muy lentamente durante los últimos 500 años. Incluso hace 80 años, había enormes zonas en la ciudad que todavía se inundaban. La idea es que si tenemos la misma geografía, la misma topografía, y llueve más o menos igual que como llovía antes, entonces recibimos suficiente agua cada año. Entonces es muy fácil recuperar los lagos, siempre y cuando esa área no esté habitada.

“Durante los últimos 20 años, hemos perdido quizá una tercera parte del [Lago de Texcoco] debido a los edificios, pero siguen habiendo unas 10,000 hectáreas que podrían recuperarse. Básicamente, en lugar de permitir que este desarrollo anárquico siga creciendo sobre el lecho del lago –lo cual es muy caro, porque la calidad del suelo es muy mala– queríamos guiar el crecimiento de la ciudad alrededor de la zona del lago, y recuperar un gran elemento natural, que nos pertenece a todos, que cambiará el clima de la ciudad.”
Impresión del artista de Ciudad Nezahualcóyotl, apodada ‘Neza York’.
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La Ciudad Nezahualcóyotl, apodada ‘ Neza York’. Photograph: Taller de Arquitectura X
Impresión del artista sobre cómo se vería Neza York después de la reforestación.
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Impresión del artista sobre cómo se vería ‘ Neza York’ después de la reforestación. Photograph: Taller de Arquitectura X

¿Qué impacto tendría sobre la gente que vive aquí?
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“Parte de nuestros estudios incluyeron un simulacro de cómo cambiaría la calidad del aire con la recreación del lago. Traería muchos beneficios a la ciudad, trayendo un prospecto de desarrollo urbano que podría continuar durante los siguientes 50 años con un sentido de comunidad, un sentido de lógica, de infraestructura eficiente.

“Propusimos dos tipos de reforestación: en las montañas alrededor de la ciudad, y también reforestación dentro de la ciudad. Hay una gran oportunidad para cambiar la ciudad con los árboles: se ve muy fácilmente cómo los barrios que tienen muchos árboles son mucho mejores que los que no tienen. Es muy obvio que un árbol te dará muchos beneficios: protege del sol fuerte, atrapa parte de la contaminación, y proporciona un hábitat ecológico.”

Entonces, ¿cómo fue recibido tu proyecto?

“Hubo un tiempo en que recibíamos importantes contratos del gobierno de la ciudad, financiando toda esta investigación, muchas veces en colaboración con científicos de la universidad. Durante una época fue una gran parte de las actividades de nuestro taller. Pero después de casi 30 años, nos dimos cuenta de que era un poco frustrante, porque no hay una maquinaria en el gobierno para implementar estos proyectos. A la mayoría de los políticos les preocupa cómo mantener el poder a corto plazo. La gente entra y sale, y no pueden juntar un equipo fuerte para dar continuidad.

“Tenemos todos estos estudios y todo este trabajo de investigación, pero ahora vemos al gobierno pagándole a despachos de todas partes del mundo para hacer el mismo tipo de trabajo en tres meses. Entonces estas personas, entran y no entienden, no se dan cuenta de la complejidad del problema.”

¿Así es como te sientes respecto al nuevo proyecto de aeropuerto de la ciudad?

“Una oficina de Ove Arup con sede en California creó el plan maestro original para el nuevo sitio del aeropuerto, pero luego todos los que compitieron [en la convocatoria] sencillamente lo ignoraron y crearon el suyo. El diseño ganador, el proyecto que van a hacer con Foster + Partners, no tiene nada que ver con el plan maestro de Arup, hasta donde yo lo veo.

“Yo admiro mucho el trabajo de Foster. Y estoy seguro que lo puede hacer de manera fantástica. Pero un proyecto así requiere la dirección cercana del cliente, con conocimiento detallado del sitio, el medio ambiente y el clima. En lugar de esto los clientes dicen, “Oye, nada más hazlo”, y entonces Foster y sus diseñadores dan rienda suelta a sus sueños más aventurados. No sé si lo van a poder construir, ni siquiera si lo pueden financiar. Y me temo que el socio de Foster en el proyecto, Fernando Romero [yerno de Slim], tampoco se va a enfrentar a estos problemas.”
La propuesta de Kalach para la terminal aérea en Texcoco.
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La propuesta de Kalach para la terminal aérea en Texcoco. Photograph: Taller de Arquitectura X

Tu propuesta de lago incluía un plan alternativo para el nuevo aeropuerto.
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“En nuestra propuesta había un lago con una isla, y el aeropuerto sobre esa isla. Un aeropuerto es una pieza de infraestructura muy importante para la ciudad, pero consideramos que si vas a hacer una inversión grande para construir uno, entonces con un muy pequeño porcentaje de esa suma, también podrías permitir que el lago se recupere.”

Una crítica de tu proyecto es que en una ciudad con tanta gente, tus planes se enfocan en problemas ecológicos en lugar de necesidades sociales.

“Bueno, estarías haciendo una inversión increíble en la parte más pobre de la ciudad, que es el oriente. Y al dirigir el crecimiento en esa área crearías un estímulo, y la gente tendría mejores lugares donde vivir.”

¿Cuáles son los principales problemas sociales en esta ciudad?

“La número uno es la inseguridad, la seguridad personal, en el sentido de los secuestros. Es una ciudad muy polarizada. Muy pocos muy ricos, y mucha gente pobre, en situaciones fuertemente contrastantes.”

¿Y estas son cosas que se pueden abordar por medio del urbanismo y la arquitectura?

“Creo que sí. Se supone que tenemos un gobierno de izquierda en esta ciudad. Pero la realidad es que toda la inversión va a dar a las zonas más adineradas, mientras que las zonas más pobres quedan en el olvido. No existe consciencia de la importancia de que la sociedad atienda a esas zonas, y del potencial económico que esas zonas en realidad tienen.”
La crisis del agua de la Ciudad de México
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¿Por qué no invierten ahí los desarrolladores?

“Simplemente porque ellos no se dan la vuelta para mirar esta parte de la ciudad; ni siquiera han ido ahí jamás. Cuando digo “ellos”, me refiero al 8% del país que es dueño de los recursos, controla la economía, y tiene el poder para hacer cambios en la ciudad; no les importa, esa parte no existe para ellos.

“Ahora mismo hay una controversia en la ciudad, porque quieren construir un centro comercial sobre la Avenida Chapultepec. Es una calle muy ancha y muy antigua, entonces pensaron: hay que construir un centro comercial de un kilómetro y medio de largo, justo encima de ella. Ya vendieron los derechos de uso del espacio aéreo sobre la avenida, pero la gente no lo quiere.

“Y esta es la visión de un dueño, en lugar de los 300 vecinos que actualmente tienen vista a esta calle. Imagina que en vez de eso crearas bonitos paseos, plantaras árboles y crearas un lugar bello; esas propiedades crecerían en valor. Le darías a esta zona la oportunidad de desarrollarse.”

Pareces bastante desencantado. ¿Es por eso que abandonaste el proyecto de la restauración de los lagos?

“Sí, porque hicimos ese proyecto, que incluía cien ideas: pequeños proyectos, distintas escalas. Y era imposible: cada vez lo agarraban y lo cambiaban, no había manera de progresar. Te van a robar tus ideas y las van a pervertir, y van a construir lo que les dé la gana.”

¿Ves alguna señal de esperanza para el futuro?

“En México, veo una generación de arquitectos jóvenes que están tratando de construir de manera inteligente, tomando en cuenta el clima, y no copiando los errores que ven a su alrededor. Esto está ocurriendo, pero sólo en pequeños ejemplos, casitas y lo demás. Los grandes proyectos se otorgan a la misma gente: ahora hay mucho más dinero, pero todavía está en muy pocas manos.”

Translation by Juana Adcock

Como parte de nuestra semana en vivo en la Ciudad de México, estamos publicando una serie de artículos en español. Los comentarios en español sobre estos artículos serán bienvenidos vía email. Al final de la semana publicaremos una selección en la web de Guardian Cities. Envíanos un email a mexicocity.week@theguardian.com

Ciclo de Conferencias “Centros Históricos de Latinoamérica”

cchDentro del Ciclo de Conferencias “Centros Históricos de Latinoamérica”, se llavarán a cabo distintas charlas con la participación como Ponente Magistral del PhD. Camilo Trumper quien ha dedicado sus estudios a investigar sobre la conexión entre la historia urbana, la política y la cultura visual y material.
El Ciclo de conferencias serán los días:

Lunes 16, 19:00-21:00 hrs.
“El diseño de la ciudadanía socialista en Chile.”
Lugar: auditorio de la librería del Fondo de Cultura Económica “José Luis Martínez”.

Martes 17, 17:00- 19:00 hrs.
“Historias efímeras: el arte callejero y la ciudad como catalizador del debate político en Chile.”
Lugar:
Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño.

Viernes 20, 12:00-14:00 hrs.
“A ganar la calle: fotografía, rayado, panfleto y la política urbana en el Chile del siglo XX.”
Lugar: CUCSH (Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades)

ENTRADA LIBRE

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