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Texto por: Arq. Javier Díaz Reynoso.

Patio interior de la casa Díaz-Morales.

En el marco de la celebración de los 60 años de la fundación del ITESO y los 25 años del fallecimiento del arquitecto Díaz Morales, el Centro de Promoción Cultural y la Dirección de Información Académica de esta universidad jesuita prepararon los contenidos de esta exposición en 2017, la cual convoca a dialogar sobre dos ámbitos de singular relevancia en la vida, la obra y el pensamiento de Ignacio Díaz-Morales (1905-1992). La casa como representación de la intimidad y el templo como expresión de lo sagrado, son dos géneros arquitectónicos diferentes que en su esencia hablan de lo mismo y convergen en el culto a la vida en todas sus dimensiones.

 

Presentación

Escultura de Díaz Morales.

A continuación se subrayan los valores tangibles e intangibles que nos legó Díaz-Morales, herencia que se encuentra en su vasta obra arquitectónica, en su largo magisterio y en su propia vida compartida. Díaz-Morales celebra la vida con la palabra, con la expresión del espacio y con las conductas que éste propicia o sugiere; festeja la vida individual en la sencillez de una habitación, la familiar en la armonía de una casa, la comunitaria en el ordenamiento de un edificio y la ciudadana en la amenidad del espacio público. En su obra –como lo documentan diversas publicaciones– fluyen vasos comunicantes de la intimidad a lo sagrado y manifiestan un continuum que va del espacio doméstico a la vida pública

Al habitarlo, cualquier espacio nos transforma. En el mejor de los casos, nos nutre; en el peor, nos enferma. Ignacio Díaz-Morales lo sabía bien. Como buen humanista, repetía al clásico Eupalinos de Valery: “hay unos edificios que son mudos, otros hablan y otros, los más raros, cantan; ferviente admirador de estos últimos, buscará la armonía del canto, la danza del coro que en-canta y seduce por medio de la belleza.

La intimidad es el tesoro que más se defiende, se cuida y se resguarda “dentro”; es donde se sustenta el honor y la dignidad de la persona. En la obra de Díaz-Morales, será la casa el espacio idóneo y preferente para cobijar la intimidad, a buen resguardo en las estancias, terrazas y patios con sus fuentes, todos recintos fecundos para tejer la convivencia familiar y muy cercanos a la tradición mediterránea hispanoárabe que heredamos.

Lo sagrado, aquello que se considera un bien “santo”, es el diálogo espiritual entre lo divino y la comunión de fieles que así lo declaran y profesan. El lugar propicio para la consagración, la ofrenda y la liturgia de culto se encarna en el templo. Díaz-Morales, como profundo creyente se alimentará de la tradición bizantina, románica y gótica, sin embargo, fiel a su tiempo busca un arte católico contemporáneo por medio de una geometría ascética, un silencio devocional y, sobre todo, una arquitectura que hace suya la metáfora vertical que une el cielo-luz-bóveda con la tierra-humanidad-altar.

Ventana en el estudio de Díaz Morales.

A lo largo de ochenta y seis años Ignacio Díaz-Morales integró las experiencias en cada etapa de su vida. Nació al inicio del siglo veinte y vio su ocaso. Al igual que Luís Barragán y Rafael Urzúa, sus compañeros de generación en la Escuela Libre de Ingenieros de Guadalajara que encabezó Ambrosio Ulloa desde 1902, no dejó de aprender en el camino y fue atesorando hallazgos, al tiempo que la sociedad y la ciudad despertaban a la modernidad.

Al igual que sus compañeros, Díaz-Morales incorporó en su primera obra las expresiones regionales de una sociedad tapatía conservadora, a la par, incursionó en el funcionalismo que es más afín a la ingeniería que los había entrenado y a la modesta economía del momento, para más tarde hacer la mejor síntesis posible de esos dos mundos, su obra creativa más singular.

La exposición seleccionó siete obras entre 1935 y 1975, cuatro casas y tres templos. Y también el anexo oriente y exteriores sur de la actual Casa Clavigero, una intervención de Díaz-Morales de 1939, además, la casa vecina donde él vivió con su familia desde 1957 hasta su muerte y que en esta ocasión se integra con recorridos guiados.

Quizá la frontera entre lo propio y lo ajeno, entre privado y lo público sea más fácil de reconocer que la frontera entre lo profano y lo sacro que es más sutil. Al final nos preguntamos: ¿Cómo se hace un espacio íntimo? ¿Cómo se hace un espacio sagrado? Esta exposición trató de suscitar respuestas a estas preguntas. Esperemos que cada uno de ustedes las encuentren y disfruten del recorrido. Buen camino.


Ignacio Díaz-Morales Álvarez-Tostado

Díaz Morales en su estudio.

Nació en la ciudad de Guadalajara, el 16 de noviembre de 1905, y falleció a la edad de 86 años, en la misma ciudad, día el 3 de septiembre de 1992.

De 1924 a 1928 realizó sus estudios de Ingeniero en la Escuela Libre de Ingenieros que dirigía don Ambrosio Ulloa. Complementó su formación tomando cursos de arquitectura, algunos de sus maestros fueron Luis y Francisco Ugarte, Agustín Basave y Aurelio Aceves; entre sus compañeros estuvieron Luis Barragán Morfín, Rafael Urzúa Arias y Pedro Castellanos Lambley.

De 1925 a 1930 trabajó en el despacho del ingeniero Luis Ugarte. De 1930 a 1938, realizó varios trabajos para Ferrocarril Sudpacífico de México. Durante los siguientes cincuenta años, ya de manera independiente, participó en obras de conservación del patrimonio, urbanas, arquitectónicas, académicas y de promoción cultural, principalmente en la ciudad de Guadalajara.

Entre otras personalidades relacionadas con el arquitecto Ignacio Díaz-Morales se encuentran Jesús Reyes Ferreira, Manuel de la Cueva, José Ruiz Medrano, José Arreola Adame, Alejandro Rangel Hidalgo, Antonio Gómez Robledo, Efraín González Luna y Hans Urs von Balthasar.

 

1) Obra de conservación

Detalle de plano.

De 1927 a 1972, a petición del Exmo. Sr. Arz. Francisco Orozco y Jiménez, realizó los trabajos de terminación del Templo Expiatorio, iniciado en 1897 según el proyecto gótico del italiano Adamo Boari.

Trabajó en la restauración de fachadas de Catedral y el Sagrario (1942); en la restauración de la cúpula del Hospicio de Cabañas (1949) donde se encuentra el fresco “El hombre de fuego” de José Clemente Orozco, y en la remodelación interior y exterior del Teatro Degollado (1960).

Fuera de Guadalajara destacan la reestructuración del Santuario de San José, en Arandas, Jalisco (1944); la remodelación exterior de la Catedral de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas (1980), y la remodelación interior del Santuario del Sagrado Corazón de Jesús, en Mexticacán, Jalisco (1987).

 

2) Obra urbana

Fuente a contraluz en Plaza de la Liberación.

Su principal obra urbana es la Cruz de Plazas ubicada el corazón de Guadalajara (concebida en 1936) y, en particular, la Plaza de la Liberación, conocida como “El dos de copas” (iniciada en 1947 y terminada en 1952 siendo Gobernador el licenciado Jesús González Gallo). La Plaza de la Fundación, también conocida como “de Los Laureles”, fue construida cuatro años más tarde.

El otro gran proyecto urbano que concibió para Guadalajara fue el Paseo del Hospicio (1940) que, a través de una gran plaza, uniría el Teatro Degollado y el Hospicio de Cabañas. Desafortunadamente no se realizó y fue en los años setenta cuando el Gobierno del Estado retomó su idea y la modificó en lo que ahora se conoce por “Plaza Tapatía”.

También proyectó otras plazas importantes, una para el centro de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez Chiapas en 1980 y, otra, la Plaza del Expiatorio (1992), actualmente dedicada a su memoria.

Además de las obras antes señalados, organizó el Plano Regulador de Guadalajara (1943) que pretendía ordenar y controlar el crecimiento de la ciudad. Dicho organismo funcionó varios años, hasta su renuncia provocada por la imposición de las autoridades gubernamentales de autorizar la instalación de industrias al poniente de la ciudad.

 

3) Obra arquitectónica

Interior del Templo de Ntra. Sra. de la Paz.

Entre las obras que realizó se encuentran el Templo de Nuestra Señora de la Paz (1940), el Edificio Plaza frente a palacio de Gobierno (1946), la Capilla de las Madres Mercedarias en el Instituto de la Veracruz y el Seminario Menor (1959), y el Archivo de la Ciudad (1980).

Desde los años treinta hasta los setenta, realizó diversas casas para diferentes familias entre las que destacan la de Trinidad Ochoa Reyes, la del señor Elosúa, la de don Bernardo Corvera, la de los Carrillo Aranguren, Fontreaux, Palomera Ugarte, Alarcón Menchaca, Baeza y González Luna; así como su propia casa y las de sus hijas.

 

4) Promoción académica y cultural

Notas personales de Díaz Morales sobre sus lecturas.

Fundó la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Guadalajara (1948) siendo Rector el doctor Luis Farah con el apoyo del Gobernador González Gallo. Para esta escuela trajo, a partir de 1950, a varios arquitectos de Europa, entre ellos: Horst Hartung Franz, Mathias Goeritz, Silvio Alberti Levati, Bruno Cadore Marcolongo, Carlangelo Kovacevich y Eric Coufal Kieswetter.

Además de encargarse de dirigir la Escuela, impartió cátedras de Geometría, Cálculo, Composición y particularmente de Teoría de la Arquitectura. A la par de su amigo el arquitecto José Villagrán García, desarrolló su propia Teoría de la Arquitectura. Paralelamente a estos cursos impartió también Historia de la Cultura y Arte Sacro en los seminarios Mayor y Menor de Guadalajara.

Diez años después de su retiro de la Escuela, volvió a impartir su cátedra preferida “Teoría de la Arquitectura” en 1972, en la Escuela de Arquitectura del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), por invitación del arquitecto Salvador de Alba Martín, y lo siguió haciendo durante veinte años, hasta su fallecimiento.

Para promover y difundir la cultura arquitectónica creó, en 1949, la Fundación de Arquitec-tura, A.C. (ARQUITAC) que tuvo un buen desarrollo por mucho tiempo. En el mismo año fundó, y presidió hasta 1976, la Comisión Técnica para la Conservación de la Obra de José Clemente Orozco. En 1990 promovió la Fundación de Arquitectura Tapatía, A.C. la cual custodia la biblioteca y archivo del arquitecto Luis Barragán y, por último, fundó el Ateneo de Cultura Occidental, A.C. (1991) para la investigación y difusión de las artes, en particular de la arquitectura.

 

5) Reconocimientos

  • Recibió las Palmas Académicas de la Legión de Honor, en Francia (1951) y la Investidura Pontificia como Caballero de la V Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén (1952).
  • Recibió el Premio Jalisco de Arquitectura (1985) junto con los arquitectos José Villagrán García y Luis Barragán Morfín y, además, otro reconocimiento de la Sociedad de Arquitectos Mexicanos.
  • En 1986 recibió el Gran Premio de la Academia Nacional de Arquitectura; en 1989, el Premio Nacional de Ciencias y Artes y la Presea Guillermo Álvarez Macías. 
  • Fue Presidente Vitalicio Honorario del Capitulo Guadalajara de la Academia Nacional de Arquitectura.
  • El American Institute of Architects lo nombró Honorary Fellow (1987).
  • Fue reconocido como Profesor Numerario (1976) y como Profesor Emérito (1990) por el ITESO.
  • En 1993, la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) instituyó el Premio Nacional de Arquitectura Ignacio Díaz-Morales.

 


Explora la selección de obra

 

Casa Ochoa Reyes Casa Martínez Rivas Casa Sauza Zuber Casa Alarcón Menchaca
Templo de Nuestra Señora de La Paz Templo Expiatorio Capilla del Instituto de la VeraCruz
Casa González-Luna Morfín Casa Díaz-Morales

 


Algunas referencias bibliográficas y hemerográficas

  • Ignacio Díaz-Morales, “Precisiones Sobre Urbanismo”, en: Reflexiones Sobre Guadalajara. Departamento de Bellas Artes, Gobierno del Jalisco, 8 de noviembre de 1975
  • Eduardo Arias Castañeda, Javier Díaz Reynoso y Alberto González González, La estética, el bien común y la casa en la teoría y en la obra del Arq. Ignacio Díaz Morales. Escuela de Arquitectura ITESO (Tesis profesional). Guadalajara, Jalisco, agosto de 1980
  • Alberto González González, “Los espacios destinados a la comunicación”, en: Revista Construcción Mexicana, 266, noviembre de 1981
  • Alejandro Aguilera, “Entrevista a Ignacio Díaz-Morales”, en: Construcción Mexicana, 266. México, noviembre de 1981
  • Lilia Gómez y Miguel Ángel Quevedo, “Testimonios vivos: Ignacio Díaz Morales (entrevista)”, en: Cuadernos de Arquitectura, 15-16. México, SEP-INBA, 1981
  • Guillermo García Oropeza, “Ignacio Díaz Morales” (incluye: Conceptos de Arquitectura de Ignacio Día-Morales), en: Universidad de Guadalajara, Guadalajara, 1982
  • José María Buendía, “Ignacio Díaz Morales” (entrevista), en: Traza, 7. México, junio de 1984
  • Guillermo García Oropeza, “Ignacio Díaz Morales arquitecto de Guadalajara” (entrevista), en: La Plaza, 1.  Guadalajara, septiembre de 1986
  • Germán Solinís, “Díaz Morales en exergo”, en: Renglones, 6 ITESO. Guadalajara, diciembre de 1986
  • José Dorazco Valdés, “Ignacio Díaz Morales o la pasión por la cultura”, en: El Informador. Guadalajara, 16 de julio de 1989
  • Juan Diego Torres Cabral, “La ciudad debe ser espacio para la comunicación”, en: El Occidental. Guadalajara, 23 de julio de 1989
  • Varios autores, “Ignacio Díaz Morales, Premio Nacional de Artes”, en: Calle Adentro, 6 (el suplemento Parteaguas incluye: “Conceptos de Arquitectura” de Ignacio Díaz Morales). Guadalajara 29 de diciembre de 1989
  • Diego Petersen Farah, “Díaz Morales: Premio Nacional de Artes”, en: Paréntesis, 109. Guadalajara, 1 de enero de 1990
  • Fernando González Gortazar, Ignacio Díaz Morales habla De Luis Barragán (conversación)”. Universidad de Guadalajara (Colección Fundamentos), 1991
  • Varios autores, Mathiaz Goeritz en Guadalajara. Universidad de Guadalajara (Col. Fundamentos). Guadalajara, 1991
  • Varios autores, 40 años de Enseñanza Universitaria de la Arquitectura: 1948-1988. Universidad de Guadalajara. Guadalajara, 1992
  • Varios autores, “In Memoriam: Ignacio Díaz Morales”, en: Siglo 21 (suplemento Casa Abierta), Guadalajara, 3 de septiembre de 1994
  • Enrique Ayala Alonso, Ignacio Díaz Morales: del espacio expresivo en la arquitectura. UAM-X. México, 1994
  • Anuar Kasis Ariceaga, Ignacio Díaz Morales. Secretaría de Cultura-Jalisco / U de G-CUAAD / ITESO (Monografías de arquitectos del siglo XX). Guadalajara, 2004
  • Alberto González González, Ignacio Díaz Morales: su obra. Secretaría de Cultura-Jalisco, 2005
  • Varios autores, Guía arquitectónica de la Zona Metropolitana de Guadalajara. Secretaría de Cultura-Jalisco, 2005

Para otras publicaciones, consultar:

Biblioteca “Dr. Jorge Villalobos Padilla, S.J.”, ITESO

Acervo: ARQUITECTOS JALISCIENCES.

Fondo: DÍAZ-M

 


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