Ciudad Creativa Digital, eje del despojo urbano en el centro de Guadalajara

Fuente: Proyecto Diez http://www.proyectodiez.mx/ciudad-creativa-digital-eje-del-despojo-urbano-en-el-centro-de-guadalajara/

Por: Caracol urbano (@caracol_urbano)

17 de noviembre 2015.- Desde que el presidente Calderón anunció con bombo y platillo en enero de 2012 la Ciudad Creativa Digital (CCD) como proyecto detonador de desarrollo económico y urbano en Guadalajara, éste no ha aparecido en medios y presentaciones públicas más que como una ilusión o una broma.

Sus promotores se han referido desde entonces a CCD como una mezcla entre Hollywood y Sillicon Valley, en la que los jóvenes creadores egresados de las universidades locales tendrán un campo laboral muy prometedor y los grandes hitos del urbanismo sustentable y tecnológico se harán realidad. Pero la promesa de que empresas transnacionales de medios audiovisuales y tecnología como Pixar estarían instalándose en el fastuoso Hub Digital, resultó ser más bien una argucia para intentar atraer a esos capitales.

Cuando buena parte de la opinión pública se había convencido de que CCD no era más que especulación, vinieron los dos embates más agresivos que ha sufrido el Centro Histórico de Guadalajara en el presente siglo: la quema y demolición del antiguo Mercado Corona y las obras de la línea 3 del Tren Ligero.

Aspecto del lugar en el que se pretende construir Ciudad Creativa Digital. Foto: Gobierno de Guadalajara/Flickr

El primero dio paso a la construcción de un edificio con la estructura de un centro comercial de cinco plantas y estacionamiento subterráneo, en el que han de ubicarse los locatarios del antiguo mercado con la amenaza de perder en cinco años una concesión que era vitalicia. Después de ese periodo el régimen cambiará a alquileres que serán impagables por los antiguos locatarios y el costo del consumo en la zona se elevará inevitablemente.

Por su parte, las obras de la línea 3 del Tren Ligero están causando daños severos a cientos de fincas del centro, y la convivencia y el comercio en espacios públicos tradicionales como la plaza del Santuario están siendo aniquilados. El resultado es el desplazamiento de vecinos y comerciantes, que está dejando a merced de grandes inversiones un centro que se encuentra ya muy deteriorado y por tanto devaluado. El momento ideal para revivir a la Ciudad Creativa Digital, tal como se le ha ocurrido al nuevo alcalde Alfaro, que la ha incluido como el principal de sus “proyectos estratégicos”.

Los mensajes respecto a la innovación y el desarrollo que promete CCD (enviados a través de eventos recientes como el festival Epicentro y el encuentro de industrias creativas en el Instituto Cultural Cabañas) siempre omiten quienes serán los beneficiarios de tanta maravilla.

Aspecto del lugar en el que se pretende construir Ciudad Creativa Digital. Foto: Gobierno de Guadalajara/Flickr

Las experiencias de estos deslumbrantes proyectos en otras ciudades del mundo dicen claramente que no serán los vecinos. Al contrario, proyectos como CCD requieren del desplazamiento de formas de vida y del borrado de la memoria colectiva, esos recuerdos encarnados que dan sentido de pertenencia a una sociedad. La “limpieza” de comercio ambulante realizada por el ayuntamiento en los últimos días también en el centro de la ciudad responde exactamente a la misma lógica.

*Caracol urbano, investigación audiovisual en la calle, es un colectivo con base en Guadalajara, involucrado en los fenómenos urbanos de nuestra ciudad y la generación de espacios de encuentro para la organización colectiva.

Por la Escuela Basilio Vadillo

image001Por Juan Palomar

Debe preservarse. Es una de las instituciones educativas más significativas de la ciudad. Por sus aulas ha pasado una impresionante cantidad de alumnos, muchos de ellos ciudadanos notables de Guadalajara y de otras partes. También ha habido una muy apreciable tradición de maestros. Es una parte esencial del funcionamiento y del carácter del barrio donde se enclava, frente a la antigua Alameda, hoy Parque Morelos.

Su construcción data de los años treinta del siglo pasado y su proyecto de debe a un afamado arquitecto de la época: Alfredo Navarro Branca. Está resuelta, de manera correcta y funcional, en una serie de cuerpos orientados oriente-poniente y materializados en sólida y noble construcción de un sobrio estilo Art-Déco. Es una edificación patrimonial y como tal debe ser tratada, igual que los laureles que custodian la entrada principal y que son patrimonio ecológico de la ciudad.

Con el ambicioso proyecto de la Ciudad Creativa Digital se han manejado diversas fantasiosas ideas acerca del destino de la escuela. Para empezar, si de veras se quiere repoblar el área lo último que hay que hacer es quitar las escuelas destinadas a niños y jóvenes. El hecho de que la población escolar haya decrecido notablemente debido al despoblamiento del área es precisamente la razón para conservarla y fortificarla.

Si después de lo anterior se pueden incorporar otras funciones compatibles, con discreción y tino, y respetando la escuela tanto física como institucionalmente, qué bueno. Bienvenidas las mejoras y las inversiones que consoliden a la Escuela Basilio Vadillo. Pero es indispensable ser muy cuidadosos para no echar a perder una escuela tan meritoria o su igualmente meritorio edificio.

En el Proyecto Alameda (que en un principio iba a servir de Villa Panamericana por tres semanas), realizado hace algunos años y abortado por mezquinos intereses políticos con los tristísimos resultados que están a la vista, se respetaba y fortalecía a la escuela. Obviamente, las familias que habitarían allí necesitarían de escuelas en la proximidad. Lo mismo pasaba con la Escuela Secundaria adjunta y con el Gimnasio Estatal, que son también dos muy útiles –por su función y su construcción- edificios patrimoniales que hay que proteger (en su uso y su estructura).

Ahora que la Ciudad Creativa Digital planea comenzar a levantar un edificio, es quizá prudente recordar que es gracias a la reserva de terrenos adquiridos por el Ayuntamiento que tal iniciativa tuvo, en sus planteamientos ante las instancias que juzgaron su pertinencia, éxito y sentido. Tuvo así un lugar apropiado en donde comenzar a materializarse. Pero también es obligatorio no perder nunca de vista que el primer objetivo para revitalizar el centro de la ciudad es repoblarlo. Se habla de grandes edificios de oficinas y otros giros ¿y la vivienda, dónde, cuándo?

Pero, volviendo a la Escuela Basilio Vadillo, es imperativo irse con mucho cuidado con lo que en ella se plantea. Constituye una raíz que ha dado grandes frutos. Es una raíz que no puede arrancarse así nomás y “reubicar” porque así parece convenir a ciertos planteamientos cuya claridad es difusa. No se puede arrancar, punto. Cuidemos nuestras instituciones educativas y sus equipamientos, nuestras tradiciones y arraigos, nuestros edificios patrimoniales. La Escuela Basilio Vadillo debe conservarse y apoyarse con decisión.

Conferencia: Smart city ¿Sueño o realidad? [CCAU]

El CCAU Centro para la Cultura Arquitectónica y Urbana  presenta este jueves 25 de abril la mesa redonda: Smart City ¿Sueño o realidad? en punto de las 20:30 horas En base a ésta definición nos gustaría presentarles la mesa redonda Smart city ¿sueño o realidad? Con la participación de:  Héctor Castañon Reyes, Alberto Pérez Martínez y Joel Ruiz Pérez.   Modera la mesa Lucia Ortiz.

Entrada libre.

smart city boletin_“Hoy en día, las principales ciudades del mundo luchan por ser espacios más tecnológicos, verdes y transitables. Sin embargo, cuestiones tradicionales como la transparencia de la gestión pública y la participación ciudadana son básicas en el devenir de la ciudad moderna, por lo que deben ser una pieza fundamental en la estrategia de ésta.
La filosofía de las Smart Cities reside en aunar, mediante una adecuada planificación, todos estos conceptos con la finalidad de convertir las ciudades en espacios sostenibles, innovadores y eficientes, en los que el ciudadano debe ser el eje del cambio y el principal beneficiado del nuevo paradigma urbano.”
Juan Costa, líder global de Servicios de Cambio Climático y Sostenibilidad de Ernst & Young  Libro Blanco Smart cities.

Ciudad Creativa Digital es el principio o la semilla de una Smart city cada día más real y Guadalajara ha apostado por ser parte de la red de Ciudades Creativas Digitales. Apuesta alta sin duda ¿realizable?. En la mesa redonda conoceremos las diferentes perspectivas de expertos en la materia representando cada uno de los sectores y de la viabilidad del proyecto tan importante para Guadalajara.

 

Rescatar El Santuario

Por: Juan Palomar

Es conocido ya desde hace años el hecho de que uno de los barrios más característicos de Guadalajara, el de El Santuario, atraviesa por una complicada problemática. La práctica de vender medicinas de origen irregular en sus inmediaciones se ha extendido de manera acentuada. Esto, junto con otros factores, conlleva el general deterioro de las condiciones de la demarcación y la erosión del tejido social.

Varios elementos concurren para propiciar esta situación. La evidente centralidad del barrio y su cercanía a los centros hospitalarios; la disponibilidad de espacios de almacenaje e intercambio gracias a la subocupación de muchas de sus construcciones; el marcado despoblamiento del contexto debido a la emigración de habitantes que con frecuencia pertenecían a familias cuya identificación con El Santuario databa de varias generaciones.

Los vacíos de actividad producidos en la ciudad pueden generar la emergencia de fenómenos y procesos indeseables, como es el caso. La regeneración de El Santuario y su reintegración a una sana vida urbana debe ir a contracorriente del fenómeno general del abandono de los contextos centrales a favor de ubicaciones habitacionales periféricas. Así, las fincas tradicionales, de espacios generosos, se convierten en cargas económicas difíciles de sobrellevar. Por otra parte, el deterioro de las condiciones de habitabilidad derivadas del tránsito inmoderado, la contaminación, la inseguridad, la crónica falta de espacios para estacionamiento vehicular y la deficiencia de los servicios públicos contribuyen a la expulsión de población estable.

Es necesario conectar la impostergable regeneración de barrios centrales, como el de El Santuario, con los grandes esfuerzos de la ciudad por asegurarse un mejor futuro. Es el caso de la proyectada implantación de la Ciudad Creativa Digital cuyo núcleo principal se ubicará alrededor del Parque Morelos, a unas cuantas cuadras del propio Santuario. Esperablemente, dentro de esta gran promoción urbana, se podrán contemplar medidas que revitalicen y refuncionalicen esta área. Mediante los mecanismos adecuados puede encararse la reconversión de una gran cantidad de inmuebles para propiciar —dentro de muchas grandes construcciones de origen doméstico— una adecuada subdivisión, respetuosa del patrimonio, para albergar viviendas accesibles. De la misma manera es factible incrementar radicalmente la habitabilidad del barrio resolviendo metódicamente cada uno de los aspectos mencionados antes: tráfico, contaminación, seguridad, espacios de estacionamiento, servicios públicos, etcétera.

El Santuario fue durante muchos decenios un lugar ejemplar y característico de la saludable vida urbana tapatía. Las condiciones han variado y enfrentamos distintas circunstancias: la demarcación que fuera fundada por el obispo Alcalde merece, de inmediato, ser objeto de un rescate que la reintegre como una pieza actuante y funcional dentro de la nueva ciudad que las presentes generaciones necesitan.

Los pisos del Centro

Por: Juan Palomar

Es una superstición más bien boba el pensar que si Guadalajara se queda chaparra es más bonita. También el creer que todo debería ser alto. Las ciudades responden a múltiples variables y deben de ser tratadas con mucho cuidado. Están para aprovechar su potencial y también para respetar los valores patrimoniales y fisonómicos. Lo que rara vez aparece en la discusión pública de estos temas entre nosotros es que es posible, con tino y paciencia, conciliar las cosas.

Ya a estas alturas queda muy claro, salvo para el beaterío de los conservacionistas a ultranza, que Guadalajara debe de densificarse sustancialmente si aspira a ser una mejor ciudad para sus habitantes. Dónde y cómo son las claves de la cuestión. El juego inmobiliario —salvo alguna circunstancia impensada— dicta que las propiedades con mayor plusvalía, derivada ésta de su situación y su acceso a las bondades de la urbe, sean más caras. Y para hacerlas funcionar racionalmente deben de ofrecer una rentabilidad mínima. El abandono y la decadencia del centro tienen que ver con la imposibilidad de encontrar alternativas que concilien esta rentabilidad con los valores patrimoniales de cada finca y de la demarcación.

Un instrumento para buscar esa conciliación son los planes parciales de desarrollo urbano: cuando están bien hechos. En esos planes se puede estudiar a detalle las posibilidades que los predios tienen de encontrar un buen desarrollo, las posibilidades de una cierta área de aplicación para, al final de cuentas, ser un mejor entorno para la vida citadina. Es el caso de los dos planes que durante la administración pasada se realizaron, se consultaron y se publicaron para su plena vigencia en el entorno del Parque Morelos.

Sin esos ordenamientos sería imposible, hoy mismo, abrir el camino para la llamada Ciudad Creativa Digital. En ellos está plenamente estudiada y respetada la cuestión patrimonial, pero existe también la posibilidad de atraer inversiones como la que se menciona. Fueron realizados por un despacho de larga trayectoria e intachables credenciales técnicas. Son una muestra de que se puede lograr la conciliación de la que se hablaba arriba.

Festejar que Guadalajara se vaya a quedar indiscriminadamente chaparra no es solamente miope, sino irresponsable. Ojalá que las autoridades y sus técnicos tengan la sabiduría y la capacidad de gestión para darle al Centro de Guadalajara el oxígeno que necesita para no seguir en el fatal declive de los últimos decenios. Las decenas de fincas en estado ruinoso que ahora alberga el Centro —sin hablar del general desaprovechamiento del patrimonio— constituyen un gran fracaso para las instancias que supuestamente están allí para proteger el patrimonio de todos. El inmovilismo también le ata la pata a la vaca.

Tenemos muchos arquitectos, urbanistas y restauradores capaces de darle a Guadalajara un mejor futuro. Se requiere apertura e imaginación para ponerlos a trabajar en beneficio de la comunidad.