Niemeyer cumple 103

Hubo un tiempo en el que Óscar Niemeyer se ocupó de diseñar el futuro, un lugar donde no había líneas rectas y en el que las enroscadas construcciones parecían platillos volantes. Pero el milagro es que hoy, secretos de la naturaleza, el arquitecto brasileño ha sobrevivido a su propia prospección y ha cumplido 103 años. El futuro, el suyo, le ha alcanzado pensando en su estudio de Copacabana.

Hoy, en medio de una multitud que se agolpaba para conseguir una fotografía con él, con los ojos protegidos por unas gafas de sol y deslizándose en una silla de ruedas empujada a turnos por sus hijos, nietos y bisnietos (todos con un parecido asombroso al patriarca), el genial arquitecto ha inaugurado una de sus dos últimas creaciones: la fundación que lleva su nombre en la ciudad de Niteroi (a 20 kilómetros de Río de Janeiro). A toda prisa, para poder hacerlo con la música de fondo de su aniversario, los operarios todavía terminaban los acabados del edificio repleto de invitados.

Escoltado por una multitud de flashes y periodistas solo al alcance de una celebridad nacional como él ha llegado al centro de Niteroi, sonriente y con una paciencia infinita para devolver el cariño de un país que le adora y que todavía ve en él el símbolo de la pujante prosperidad brasileña. Cada vez que alguien pronunciaba su nombre, todos los invitados se arrancaban en un sonoro aplauso al que él correspondía con un leve gesto.

Pero coincidiendo con la efeméride, también se corta hoy la cinta de la fundación que lleva su nombre al otro lado del Atlántico, en la ciudad asturiana de Avilés. Será a las 19.30, un acto más bien simbólico porque el centro no comenzará a funcionar hasta comienzos del año que viene.  Según él, el complejo asturiano es el proyecto más importante que han hecho jamás en Europa, una página más de un futuro que superado el siglo de vida sigue ocupando su reflexiones. Su avanzada edad y el miedo a volar han impedido que se trasladará a España para la inauguración, pero conectará en directo por videoconferencia para bendecir su última creación.

Después de comer, Niemeyer se trasladará con su familia y amigos a pasar la tarde en su estudio de Copacabana, en la avenida Atlántica. Hará lo mismo que hace siempre, estar ahí, mirar el mar, despachar con su mano derecha y amigo Jair Valera sobre los proyectos que tienen en marcha y recibir a las visitas que decidan acercarse para celebrar su particular milagro.

Sacado de El País/ DANIEL VERDÚ

http://www.elpais.com/articulo/cultura/Niemeyer/visita/futuro/103/anos/elpepucul/20101215elpepucul_6/Tes

Reflexiones sobre planificación, autos y caminadoras

Por: Pedro Alcocer.

Recientemente Eduard Punset reflexionaba en su blog sobre los objetos menos adecuados para el siglo XXI, y decía, no podemos pensar en un objeto de 1,500 kilos sea la solución para mover en el mayor de los casos a una persona que pesa 70 kilos, además genera inmensos problemas de espacio, de contaminación, de aislamiento y un sinfín de calificativos, que podrían ir unánimemente en contra del espíritu que mueva la innovación del desarrollo en el siglo XXI.

Con estas reflexiones me vino a la mente el legado de Benton Mackay que justo en los años en donde apareció la fabricación en serie del automóvil, en 1921, propuso un proyecto de planificación regional perfectamente adecuado al siglo XXI. “An Appalachian Trail: A Project in regional planning”

En aquella época Mackay fue consciente de una problemática que hoy día nos puede parecer muy cotidiana:

Un sistema laboral en crisis, con una gran tasa de desempleo, que desvincula el trabajo de un “proyecto de vida”, Un notable subdesarrollo en el aprovechamiento del tiempo libre. Densificación de las zonas urbanas vs. abandono de zonas rurales. Desequilibrio en el desarrollo de centros de población y lugares de recreación. Una visión de los recursos que no toma en cuenta el poder de la naturaleza como estrategia para mantener la salud pública y el bienestar, así como un incremento en el problema de salud pública en los centros de población por la falta de ejercicio y recreación, en contraste gran abundancia de tierras subdesarrolladas para la recreación, próxima al grueso de la población.

Bajo estas consideraciones Mackay planteo la posibilidad de establecer una ruta que siguiera la cresta de los montes Apalaches de aproximadamente 2,500 kilómetros, desde las cercanías de Atlanta hasta la frontera con Canadá. Dicha ruta tendría una doble función:

Desde el punto de vista de la planificación podría convertirse en una ciudad lineal, cercana a las grandes ciudades de la costa este, que diera oportunidad de establecer un nuevo sistema de vida en grupos comunitarios, en las que se desarrollarían ocupaciones no industriales como la recreación, la recuperación, y estudios científicos, así como campos de producción establecidos como comunidades especializadas en valles adjuntos a la ruta, dando la oportunidad a aquellos deseosos de establecerse en el campo como una nueva fuente de empleo, con la consigna de proveer de alimentos, materiales de construcción y energéticos a los habitantes de comunidades y a los exploradores que decidan hacer la ruta.

Desde el punto de vista social Mackay planteo que la ruta podría ser un detonante a la depresión crónica que sufría el grueso de la población por la reciente guerra. Caminar durante 15 días seguidos (con goce de sueldo auspiciado por el gobierno) podría ser la oportunidad para un despertar colectivo, generando mejor salud, ánimo y productividad en las empresas.

En pocas palabras el proyecto planteaba un nuevo paradigma de desarrollo a partir de una experiencia del simple y humano acto de caminar. En aquella época, el planteamiento era una locura, sin embargo, 2010, 89 años después, ha sido el año en que el proceso de implementación del proyecto ha finalizado, con el derecho de paso por toda la ruta, grupos de locales que la gestionan y en buena parte viven de ella y lo más importante, usuarios, una multitud de usuarios que en pleno siglo XXI, deciden abandonar el automóvil y caminar dos o tres semanas motivados por una experiencia recreativa y cultural.

Saltándonos la historia de la implementación del proyecto que pasó por modificaciones y un sinfín de vicisitudes, no menos interesantes, hoy quienes dudaron de la idea de Mackay, quienes creyeron que su titánica idea era poco viable, estarán dándose cuenta que en definitiva el acto de caminar y sus proyectos asociados, deben de ser una de los objetivos fundamentales de los proyectos urbanos y regionales del siglo XXI.

Cómo último apunte aunado a las reflexiones de Punset yo agregaría las caminadoras eléctricas, como uno más de esos objetos ridículos e innecesarios, que tendrían que estar en la lista de objetos que no siguen el espíritu de desarrollo del siglo XXI

Recovering Waterscapes

La escuela de arquitectura de la Universidad Iberoamericana y la AA Architectural Association de Londres presentan un ciclo de conferencias y mesas redondas para los primeros días de enero del 2011 en la CIudad de México.

Para más información: http://mexico.aaschool.ac.uk/

Trazos y Trazas de Guadalajara, símbolos, estética y funcionalidad

En el Marco de la Exposición “Trazos y trazas de Guadalajara…” se llevarán a cabo actividades programadas dando inicio con la  Conferencia  Magistral el martes 14 de diciembre en punto de las 20:30 hrs. con la participación del Dr. Eduardo López Moreno, Director del Observatorio Urbano Global UN-Habitat, quien hace una revisión crítica y actualizada de la Cuadrícula de Guadalajara, obra suya publicada hace 18 años en su primera versión y en el 2001 en una segunda edición y que sirvió como fuente importante para la parte cartografica de esta muestra.

ENTRADA LIBRE

Museo de la Ciudad

Independencia no. 684. Centro Historico

Carta a los alumnos del taller de composición arquitectónica de la realidad y el deseo

Maestros:

Quisiera que estas líneas sirvan de reflexión para ayudar a completar el taller que acabamos de terminar.

Un taller es una de tantas medidas con las que podemos ir acercándonos a la arquitectura. Una medida de tiempo: cinco meses que no vuelven. Una medida de la convicción con la que cada quien tratamos de practicar la arquitectura. Una medida de la distancia que separa la realidad del deseo.

La realidad que, nunca, es lo que es. O que es sólo lo que logramos descifrar de ella. Lo que entendemos y percibimos más lo que irremediablemente se nos escapa. Lo que está allí, más su fantasma que nos elude; lo que para cada uno es único e intransferible, lo que apenas podemos decir, situar.

Y el deseo. Ignacio Díaz Morales solía citar a Ferdinand Bac: “Ama en lontananza. El horizonte tiene una fuerza prodigiosa. Los hombres que viven de proximidades no respiran más que polvo.” Sólo deseando otra cosa cambiamos el mundo. Y para eso estamos aquí: en la vida, en la universidad, en el oficio de arquitecto. Para dejar tras de nosotros algo mejor que lo que encontramos. Nomás eso. Todo eso.

Quisimos aprender en el taller a buscar la arquitectura. A comprender la ciudad en la que vivimos, y que nos vive. A verla como el lugar en el que centramos y entendemos nuestros esfuerzos. La ciudad nos rodea y nos atosiga, nos da sustento y nos aísla, nos reúne y nos da la medida del mundo. ¿Cómo encontrar en ella maneras de volverse mejor? ¿Cómo asediarla para que nos entregue algunas claves para hacer arquitectura? Quizás estos meses de búsquedas nos hayan dado algunas respuestas. La principal respuesta estriba en encontrar maneras de ser útiles a la ciudad, de hacerla mejor para sus habitantes, y así poder ganarnos la vida practicando nuestro oficio.

Porque uno de los mejores aprendizajes será entonces el de insertar la arquitectura en donde hace falta. Inventar la pregunta y la respuesta. Dice Platón: “el poeta no ha de hacer discursos en verso, sino crear ficciones, construir mitos.” La arquitectura no es nada si no es poesía. Y el poeta-arquitecto sólo lo será cuando logre establecer los mitos que se vuelven reales en la medida en que el deseo los transfigura. Así, una demarcación determinada en la ciudad -en Guadalajara, para ser precisos- puede volverse el lugar de los mitos que inventamos y a los que proponemos soluciones puntuales. Una ciudad más viva, más habitable, más bella: no es un mito despreciable. A partir de él avanza el deseo. Que puede ser tan preciso como queramos; desde la idea para mejorar un barrio o una calle a la solución de un edificio, una cocina o de un mueble.

Siempre y cuando lo que persigamos sea la belleza. No la lustrosa superficie de un o-render. No la aproximación a soluciones a la moda. La belleza que tiene que ver con lo esencial, lo necesario, lo que logra cortar el aliento y hacernos creer en la felicidad. La que comunican Pátzcuaro, la fuente de los Amantes, la privada que Pedro Castellanos hizo por General San Martín, Venecia, el Mausoleo de Gala Placidia en Ravena, París junto al Sena, ciertas obras de Fathy o de Foster o de Nouvel o de Zumthor, el Partenón cuando amanece, Uxmal, el jardín del Mago en Chapala, un jacal perdido en un camino de Los Altos…

Creo que dimos algunos pasos para llegar a donde queremos. Creo que fue, con todas nuestras limitaciones, un buen taller.

Un abrazo.

Juan Palomar Diciembre 2010

XIII Concurso Internacional Arquine

Mediapark: Ciudad Juárez

Emplazada en la frontera con los Estados Unidos, la dualidad cultural de Ciudad Juárez constituye un auténtico caso de estudio de ciudad bicéfala, con su contraparte especular, El Paso.

Se trata de un contexto con una fuerte segregación socio-económica de una población mayoritariamente joven, donde el fuerte dinamismo económico, ligado a una gran industria ensambladora, está permeado por la violencia y la inseguridad. Su situación geográfica estratégica le confiere tantas ventajas como obstáculos, siendo una extensa mancha urbana de baja densidad, derivada de un proceso de expansión acelerado y de la ausencia de elementos de centralidad urbana.

El XIII Concurso Arquine convoca a desarrollar ideas para la intervención arquitectónica en una zona emblemática de la ciudad: un Media Park, orientado a la juventud, que contribuya a romper el escenario de violencia y frustración, al detonar el polígono semi abandonado de la Zona PRONAF (Programa Nacional Fronterizo), creado en 1961. Los proyectos deberán generar un ámbito para la convivencia libre y segura, que sea a la vez un espacio de cultura y aprendizaje. Los referentes inmediatos de la convoca-toria podrían ser, en sus respectivos contextos, los parques-biblioteca de Medellín o el Media Lab del M.I.T.

Más información sobre bases,  como inscribirse, fechas etc en: http://arquine.com/