Trazos y Trazas de Guadalajara, símbolos, estética y funcionalidad

En el Marco de la Exposición “Trazos y trazas de Guadalajara…” se llevarán a cabo actividades programadas dando inicio con la  Conferencia  Magistral el martes 14 de diciembre en punto de las 20:30 hrs. con la participación del Dr. Eduardo López Moreno, Director del Observatorio Urbano Global UN-Habitat, quien hace una revisión crítica y actualizada de la Cuadrícula de Guadalajara, obra suya publicada hace 18 años en su primera versión y en el 2001 en una segunda edición y que sirvió como fuente importante para la parte cartografica de esta muestra.

ENTRADA LIBRE

Museo de la Ciudad

Independencia no. 684. Centro Historico

Carta a los alumnos del taller de composición arquitectónica de la realidad y el deseo

Maestros:

Quisiera que estas líneas sirvan de reflexión para ayudar a completar el taller que acabamos de terminar.

Un taller es una de tantas medidas con las que podemos ir acercándonos a la arquitectura. Una medida de tiempo: cinco meses que no vuelven. Una medida de la convicción con la que cada quien tratamos de practicar la arquitectura. Una medida de la distancia que separa la realidad del deseo.

La realidad que, nunca, es lo que es. O que es sólo lo que logramos descifrar de ella. Lo que entendemos y percibimos más lo que irremediablemente se nos escapa. Lo que está allí, más su fantasma que nos elude; lo que para cada uno es único e intransferible, lo que apenas podemos decir, situar.

Y el deseo. Ignacio Díaz Morales solía citar a Ferdinand Bac: “Ama en lontananza. El horizonte tiene una fuerza prodigiosa. Los hombres que viven de proximidades no respiran más que polvo.” Sólo deseando otra cosa cambiamos el mundo. Y para eso estamos aquí: en la vida, en la universidad, en el oficio de arquitecto. Para dejar tras de nosotros algo mejor que lo que encontramos. Nomás eso. Todo eso.

Quisimos aprender en el taller a buscar la arquitectura. A comprender la ciudad en la que vivimos, y que nos vive. A verla como el lugar en el que centramos y entendemos nuestros esfuerzos. La ciudad nos rodea y nos atosiga, nos da sustento y nos aísla, nos reúne y nos da la medida del mundo. ¿Cómo encontrar en ella maneras de volverse mejor? ¿Cómo asediarla para que nos entregue algunas claves para hacer arquitectura? Quizás estos meses de búsquedas nos hayan dado algunas respuestas. La principal respuesta estriba en encontrar maneras de ser útiles a la ciudad, de hacerla mejor para sus habitantes, y así poder ganarnos la vida practicando nuestro oficio.

Porque uno de los mejores aprendizajes será entonces el de insertar la arquitectura en donde hace falta. Inventar la pregunta y la respuesta. Dice Platón: “el poeta no ha de hacer discursos en verso, sino crear ficciones, construir mitos.” La arquitectura no es nada si no es poesía. Y el poeta-arquitecto sólo lo será cuando logre establecer los mitos que se vuelven reales en la medida en que el deseo los transfigura. Así, una demarcación determinada en la ciudad -en Guadalajara, para ser precisos- puede volverse el lugar de los mitos que inventamos y a los que proponemos soluciones puntuales. Una ciudad más viva, más habitable, más bella: no es un mito despreciable. A partir de él avanza el deseo. Que puede ser tan preciso como queramos; desde la idea para mejorar un barrio o una calle a la solución de un edificio, una cocina o de un mueble.

Siempre y cuando lo que persigamos sea la belleza. No la lustrosa superficie de un o-render. No la aproximación a soluciones a la moda. La belleza que tiene que ver con lo esencial, lo necesario, lo que logra cortar el aliento y hacernos creer en la felicidad. La que comunican Pátzcuaro, la fuente de los Amantes, la privada que Pedro Castellanos hizo por General San Martín, Venecia, el Mausoleo de Gala Placidia en Ravena, París junto al Sena, ciertas obras de Fathy o de Foster o de Nouvel o de Zumthor, el Partenón cuando amanece, Uxmal, el jardín del Mago en Chapala, un jacal perdido en un camino de Los Altos…

Creo que dimos algunos pasos para llegar a donde queremos. Creo que fue, con todas nuestras limitaciones, un buen taller.

Un abrazo.

Juan Palomar Diciembre 2010

XIII Concurso Internacional Arquine

Mediapark: Ciudad Juárez

Emplazada en la frontera con los Estados Unidos, la dualidad cultural de Ciudad Juárez constituye un auténtico caso de estudio de ciudad bicéfala, con su contraparte especular, El Paso.

Se trata de un contexto con una fuerte segregación socio-económica de una población mayoritariamente joven, donde el fuerte dinamismo económico, ligado a una gran industria ensambladora, está permeado por la violencia y la inseguridad. Su situación geográfica estratégica le confiere tantas ventajas como obstáculos, siendo una extensa mancha urbana de baja densidad, derivada de un proceso de expansión acelerado y de la ausencia de elementos de centralidad urbana.

El XIII Concurso Arquine convoca a desarrollar ideas para la intervención arquitectónica en una zona emblemática de la ciudad: un Media Park, orientado a la juventud, que contribuya a romper el escenario de violencia y frustración, al detonar el polígono semi abandonado de la Zona PRONAF (Programa Nacional Fronterizo), creado en 1961. Los proyectos deberán generar un ámbito para la convivencia libre y segura, que sea a la vez un espacio de cultura y aprendizaje. Los referentes inmediatos de la convoca-toria podrían ser, en sus respectivos contextos, los parques-biblioteca de Medellín o el Media Lab del M.I.T.

Más información sobre bases,  como inscribirse, fechas etc en: http://arquine.com/

Exhibición pública del proyecto ganador y los proyectos participantes del concurso arquitectónico del Museo de Ciencias Ambientales del Centro Cultural Universitario

Sede: MUSEO DE LAS ARTES, SALA DE CURADURÍA, DEL MUSEO DE LAS ARTES, UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA, Ave. Juarez esquina Enrique Díaz de León.

Fecha: viernes, sábado y domingo 10 al 12 de diciembre 2010,

Horario: 10:00 a.m. a 5:00 p.m.

Este fin de semana estará abierta al público en general la exhibición de maquetas y paneles descriptivos de los proyectos arquitectónicos concursantes para el diseño del Museo de Ciencias Ambientales del Centro Cultural Universitario, mismo que estará ubicado frente al Auditorio Telmex. Ese una gran oportunidad para los profesores y alumnos de arquitectura y urbanismo estudien los mas avanzados planteamientos arquitectónicos de cinco de los más innovadores arquitectos a nivel latinoamericano e internacional.

Sobre esta exhibición el Arquitecto Miquel Adriá, director de la revista internacional de arquitectura y diseño “ARQUINE” y asesor del concurso menciona: “Indudablemente el proyecto del museo presenta conceptos innovadores que le plantean retos al diseño arquitectónico. La Universidad de Guadalajara ha invitado a cinco talentosos arquitectos que plantean las más interesantes, originales e innovadoras propuestas estéticas y funcionales del panorama latinoamericano e internacional. El nivel de los arquitectos invitados y la calidad interdisciplinaria y prestigio del jurado y sus asesores, lo ubica como uno de los concursos de mayor relevancia arquitectónica en la historia reciente de la arquitectura mexicana.”

Arquitecto ganador: Snohetta

Arquitectos participantes:  Diller, Scofidio & Renfro, Shigeru Ban, Smiljan Radic y Mauricio Rocha

La ciudad y los días

  • Por Juan Palomar Verea en El Informador

Es indispensable repensar la ciudad; ocupamos volver a entenderla

Espacio. Entenderle a la ciudad. Paciencia. Entre otras cosas. Una ciudad que es comprendida por sus habitantes, a su vez, los comprende; es decir, los abriga, les hace campo, los sustenta. La ciudad es construida a diario por sus moradores, quienes refrendan tácita o expresamente su pacto de vivir y creer en ella. Si, como ha pasado en el último lustro, una vigésima parte de sus habitantes se van a vivir a la periferia, es que algo anda muy mal en el organismo en su conjunto.

Veamos algunas de las creencias (o mitos) sobre los que se basa este desarreglo:

No hay opciones de vivienda en la ciudad central para las clases populares. Depende. No en los términos en que se maneja la vivienda nueva conocida como de interés social. Porque toda la lógica que sostiene a este tipo de vivienda es el bajo costo del suelo. De allí la criminal dispersión urbana ante la que nadie parece hacer nada. Pero hay ejemplos ilustrativos. Un trabajador (entre muchos) en la burocracia municipal obtuvo su casa del Infonavit por el rumbo de Tlajomulco. Al principio, muy contento; y poco le duró el gusto. Hasta que se dio cuenta del altísimo costo de sus desplazamientos cotidianos. En calidad de vida, en horas, en gasolina y en desgaste de su coche. Su mujer trabaja en el Centro, sus hijos no tenían escuela, en su nuevo “barrio” no había prácticamente ningún satisfactor: comercio, recreación, salud, servicios… A los pocos meses se decidió, cerró la nueva casa (anda viendo quien se la renta) y rentó un departamento por la calle 56. Se reporta mucho más contento, menos gastado y con una familia más integrada.

Las clases medias-altas no tienen otra alternativa que irse a cotos del Poniente. Falso. Una nueva generación, la de los jóvenes que van de los 20 a 30 años, parece ir entendiendo que vivir en la ciudad debe significar más que un fraccionamiento bardeado, un gendarme en la puerta y un aburrimiento generalizado. Que la ciudad (puesto que algunos han viajado) es posibilidad, conectividad, intercambio, variedad, vida estimulante. Estas generaciones se dan cuenta que hasta los gringos están buscando hacer barrios más o menos parecidos a Santa Teresita o San Felipe de Jesús (o Saint-Germain). Que la suburbia funciona para las Desperate housewives y poco más. De allí el resurgimiento de la colonia Americana (y otras) como lugar para vivir. Todavía no hay la suficiente oferta de vivienda allí: ya se irá abriendo paso. Al igual que unas mejores condiciones de habitabilidad.

El centro metropolitano debe servir únicamente de gran centro comercial y administrativo. Falso. Basta darse la vuelta por las ciudades que sí funcionan. Allí, está altamente valorado vivir en el centro de lo que sucede. Y han hecho lo necesario para que la calidad de vida -la habitabilidad- haga los centros atractivos y deseables. Es indispensable repoblar el Centro de Guadalajara: re-vivir el Centro, como lo dijo hace ya años el arquitecto Gabriel Casillas Moreno cuando impulsó la inclusión de edificios de vivienda en la Plaza Tapatía. Como todo lo que impulsa el Proyecto Alameda -un activo propiedad de la ciudad de Guadalajara- y aún vigente y posible.

Es indispensable repensar la ciudad; ocupamos volver a entenderla.