Ecología Política

Los festejos del maíz, celebrarlo y defenderlo

Jaime Morales Hernández

El escenario rural en nuestro país presenta una amplia variedad ecológica y por esta razón México se ubica entre los países con mayor diversidad biológica. Es también uno de los países con mayor diversidad cultural en el que coexisten pueblos indígenas, mestizos, afroamericanos, criollos, e inmigrantes. A partir de esta diversidad biológica y cultural, se ha desarrollado a lo largo de la historia una importante agrodiversidad reflejada en variados sistemas agropecuarios, y por ello Mesoamérica -cuyo territorio ocupa buena parte de nuestro país- es uno de los ocho centros mundiales de origen de las plantas cultivadas.

Entre ellas sobresalen las plantas de la milpa, el policultivo basado en maíz, frijol y calabaza y que juegan un papel esencial en la alimentación y la cultura del pueblo mexicano. Desde finales de septiembre comienza la cosecha el maíz y de los diversos cultivos de las milpas sembradas bajo el temporal por todos los rincones del país. Los hogares rurales se alegran con la presencia primero de los elotes, y después del grano que desde hace nueve mil años garantiza la continuidad de la vida campesina y de la civilización mesoamericana.

Como en todas las culturas rurales, la cosecha es ocasión de fiesta y en las comunidades y familias se celebra disponer de este alimento, que recompensa a un duro ciclo de trabajo. A esos festejos desde hace ya varios años, se han sumado diversos movimientos de la sociedad civil, quienes han elegido como día nacional del maíz, el 29 de septiembre, y a partir de ese día por ciudades y campos del país se multiplican y extienden, jornadas, encuentros, convivencias, talleres y otras muchas formas de celebrar y defender a nuestro maíz ante las amenazas de la agricultura industrial globalizada y de uno de sus componentes centrales; los organismos genéticamente modificados (OGM), o cultivos transgénicos.

Las políticas neoliberales han colocado al campo mexicano en una profunda crisis y el maíz elemento articulador del paisaje rural mexicano se encuentra también seriamente amenazado. El avance de los transgénicos, la pérdida de las semillas nativas, la importación indiscriminada, la disminución del maíz en la dieta nacional, el avance de la agricultura industrial, y la presencia de grandes consorcios agroalimentarios, son algunas de las causas de esta compleja problemática que atenta contra el maíz y contra la agricultura familiar y campesina que lo produce.

La defensa de un alimento y de un bien cultural como el maíz ha logrado establecer novedosas relaciones entre los movimientos rurales y los movimientos urbanos, como el consumo responsable de maíz nativo y agroecológico, las experiencias de comercio justo en tortillerías y tianguis y la celebración conjunta de actividades por el día del maíz. Para estos movimientos, la defensa del maíz y de la agricultura campesina es un componente central de una vida rural más justa e incluyente.

La agricultura nos dicen los agricultores Jose Bové y Francoise Dufour en libro La Semilla del Futuro, se ha convertido en un motor de movilización social, porque ni la naturaleza, ni los agricultores, ni los alimentos, ni los consumidores pueden ser tratados como simples mercancías. La celebración del maíz nos brinda la oportunidad de reflexionar sobre nuestro derecho a la soberanía alimentaria y al control ciudadano de lo que sembramos y de lo que comemos, por ello cotidianamente, defendamos y festejemos a nuestro maíz, a nuestra gastronomía, a nuestra cultura y a los campesinos e indígenas que siembran nuestro futuro.

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Complexus: Las alternativas ciudadanas para otros mundos posibles: pensamiento y experiencias

¿Es de verdad evidente que tengamos una sola manera de buscar el bienestar de una sociedad? ¿No deberíamos favorecer el surgimiento de otras alternativas o posibilidades para organizarnos socialmente? ¿Sería factible combinar propósitos como la equidad, la justicia, la solidaridad, incluso el cuestionamiento a la autoridad para proyectar la sociedad que deseamos?

Ante las múltiples situaciones de deterioro del medio ambiente y de las relaciones entre los hombres que a nivel planetario y local presenciamos surgen preguntas como las anteriormente formuladas. Son cuestionamientos que suele hacerse una ciudadanía indignada que desea reivindicar su derecho a participar y decidir, a construir alternativas creativas e innovadoras en el entorno que habita.

El Centro de Investigación y Formación Social (CIFS) del ITESO se ha propuesto trabajar en el tema de las alternativas ciudadanas, tanto a nivel de la reflexión como de la colaboración universitaria en la construcción de algunas experiencias en Jalisco que múltiples grupos y organizaciones de la sociedad civil están impulsando. El presente número de Complexus da cuenta de algunas de sus búsquedas y continuará ofreciendo análisis y experiencias en ediciones posteriores.

El documento que ahora ponemos a su disposición está conformado por dos partes: la primera, centrada en definir algunos conceptos y exponer ciertas teorías sobre el desarrollo y las alternativas; la segunda, hace referencia a la construcción de algunas experiencias concretas relacionadas con los programas de intervención social universitaria que llevamos a cabo en nuestro Centro.

La primera parte, Pensamiento Alternativo, está integrada por tres escritos: Diversidad y dinamismo de las alternativas ciudadanas, ¿Desarrollo alternativo o alternativas al desarrollo? Repensando el concepto desde el territorio y el sur global, y, por último, La gestión compleja del agua: una alternativa.

Abre el número, un artículo de Enrique Luengo, quien ofrece una propuesta para analizar las alternativas ciudadanas emergentes. Ante las crisis recurrentes y procesos continuos de transformación, el autor se pregunta sobre las posibilidades que tiene la ciudadanía en contribuir a una redefinición de su contexto local y regional. De esta manera, se proponen una serie de definiciones de lo que se puede entender por alternativa y alternativa ciudadana, y se señala algunos criterios que habría que considerar para valorar las alternativas. El artículo final del presente documento intenta aplicar y poner en operación algunos de los conceptos aquí tratados.

El escrito de Guillermo Díaz, ¿Desarrollo alternativo o alternativas al desarrollo?, es una estupenda síntesis de las diversas explicaciones sobre el desarrollo. El artículo inicia reconociendo la crisis multidimensional y analiza las dos posturas básicas que han planteado los cientistas sociales hasta el momento: una la interpreta como una crisis pasajera y cíclica, mientras, que, otros la consideran una crisis sistémica o estructural. Preguntarse por la crisis, nos dice el autor, es preguntarnos por el desarrollo. Por lo tanto, ¿qué es, entonces, el desarrollo? El responder esta pregunta lleva a Guillermo a exponer, de manera sencilla y breve, las diversas explicaciones del concepto de desarrollo según los enfoques neoclásico, estructuralista, neoliberal, las propuestas heterodoxas y el desarrollo sustentable. A través de este recorrido crítico en torno a las teorías y prácticas del desarrollo, el autor aborda el concepto de desarrollo alternativo y su relación con el territorio. Posteriormente, Guillermo presenta los nuevos pensamientos o miradas alternativas ante la crisis planetaria como son: la epistemología “desde el sur”, las transformaciones o cambios “desde abajo”, “desde los límites” y “desde dentro”, así como los aportes de la complejidad de Edgar Morin. Después de la exposición de este conjunto de teorías y posiciones en torno al desarrollo, el autor presenta un mapa teórico relacionando el grado de simplicidad-complejidad de las aportaciones con el eje sistémico-antisistémico. Lo anterior, finalmente, conduce a una propuesta que relaciona, de manera compleja, el desarrollo regional alternativo con el “buen vivir”.

El tercer artículo de Mario López, La gestión compleja del agua: una alternativa, cierra la primera sección del presente número de Complexus y abre la siguiente, pues es una aportación que se sitúa entre la frontera de la aportación conceptual y una experiencia alternativa concreta. En este sugerente artículo, Mario plantea una serie de reflexiones en torno a la manera como se aborda la problemática del uso, consumo y distribución del agua desde dos visiones comparativas: la perspectiva de un pensamiento que simplifica y fragmenta su conocimiento, y, por otra parte, la mirada del pensamiento complejo. Este trabajo es un excelente ejemplo de cómo se puede analizar la realidad social desde un pensamiento alternativo. La contribución del autor no es sólo teórica, sino que a través de su escrito plasma con nitidez la manera como pensamiento y acción se interrelacionan. Es decir, una concepción simplificada del agua conduce a acciones simplificadas; por el contario, una visión compleja permite respuestas multidimensionales mejor integradas.

La segunda parte de este número de Complexus la integran dos experiencias sobre alternativas ciudadanas que han venido desarrollando, desde hace varios años, comunidades, colectivos y grupos sociales en colaboración con académicos del CIFS, de otras áreas del ITESO y de otras universidades de la región: La alternativa educativa intercultural wixárika y Los procesos sociales en la construcción de alternativas a conflictos ambientales en la cuenca alta del río Santiago.

Cierra el número una propuesta de estudio y difusión sobre las alternativas ciudadanas que se está implementando en nuestro centro de investigación y que espera poner sus primeros resultados a disposición de los interesados en una plataforma de libre acceso en el transcurso de 2014.

Tal como lo señalamos, en el futuro próximo se contempla dar a conocer otras experiencias de intervención e investigación sobre alternativas en las que el CIFS está trabajando en un número posterior de Complexus.

El artículo sobre la educación intercultural wixárika, escrito por Alondra Barba, Rocío Landey y Oscar Hernández, expone de manera sencilla los principales componentes de los pueblos indígenas en México y, particularmente, de los wixáritari en el norte del Estado de Jalisco y entidades colindantes. De esta problematización inicial, los autores describen los principales lineamientos y características de la educación indígena en México y en la sierra wixárika. A partir de estos referentes, los autores explican el origen de las alternativas educativas generadas por las propias comunidades indígenas y el desarrollo que estos proyectos educativos interculturales han tenido a lo largo del tiempo. La riqueza de esta experiencia en construcción nos permite ver cómo son los mismos wixáritari de varias comunidades, los que deciden colectivamente buscar los medios para implementar sus propios proyectos educativos.

La otra pertinente contribución de este segundo apartado, Los procesos sociales en la construcción de alternativas a conflictos ambientales en la cuenca alta del río Santiago, de Helidoro Ochoa, Jaime Morales, Laura Velázquez, Eric Alvarado y Larizza Vélez, presenta algunos avances y aprendizajes desde el Programa de Ecología Política del CIFS, a través del acompañamiento a organizaciones sociales involucradas en la construcción de alternativas sustentables, como respuesta a los conflictos ambientales que suceden en la cuenca del río Santiago. El documento enfatiza el papel que han tenido las redes sociales para articularse y participar en movimientos sociales en sus luchas por recuperar la sustentabilidad regional, el acceso equitativo al agua y la agricultura sustentable. Los referentes concretos de estas alternativas describen la experiencia de la Red de Cajititlán por un Lago Limpio, la Red de Alternativas Sustentables Agropecuarias, el Mercado Agroecológico El Jilote, y la iniciativa regional para una gestión sustentable del agua en los Altos de Jalisco. Tal como señalan los autores, el énfasis de estas alternativas ciudadanas está en reinventar nuevas formas de relación entre los seres humanos y la naturaleza, así como en recrear nuevas formas de relación solidaria entre la ciudad y el campo.

Por último, la propuesta de análisis de las alternativas ciudadanas intenta exponer, de manera sencilla, el proyecto de investigación Las alternativas emergentes: procesos y acciones para una nueva reconfiguración social, el cual se está llevando a cabo en el CIFS, con financiamiento de la fundación PORTICUS y el ITESO. El proyecto pretende identificar algunas de las alternativas ciudadanas vigentes en el Estado de Jalisco, describiendo algunas de sus características, tales como propósitos, logros, destinatarios de sus proyectos, relaciones y participación en redes, etc. El resultado de este esfuerzo pretende darse a conocer en una página electrónica de libre acceso con el propósito de difundir algunos de los proyectos lo que la ciudadanía ha decidido emprender y está haciendo, lo cual puede sugerir a otros conglomerados a replicar y adaptar esas experiencias en sus propios espacios o localidades. Además, la página tiene la intención de ofrecer ciertos recursos formativos y servicios para las organizaciones de la sociedad civil y las personas interesadas.

Para terminar esta presentación, quisiéramos señalar que las alternativas que están emergiendo son consecuencia de una serie de transformaciones múltiples, muchas veces anónimas, visibles o subterráneas, decididas por una variedad de actores sociales y cuyo intereses van desde el fortalecimiento del tejido social al cuidado de nuestro entorno, desde la presión ciudadana para redefinir las instituciones públicas a las propuestas educativas innovadoras, desde la economía social y solidaria a nuevas visiones del desarrollo regional integral, etc.

En esta búsqueda de alternativas al mundo presente que vivimos no basta mejorar indefinidamente procesos e instrumentos sociales, sino que también debemos preguntarnos, una vez más, por los objetivos que deseamos alcanzar. Cuestionarnos tal como lo hace Tzvetan Todorov: ¿En qué mundo deseamos vivir? ¿Qué vida queremos construir?

Enrique Luengo González

Coordinador

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Agroecología: la alternativa para evitar la muerte de abejas

Las abejas como muchos insectos cumplen un papel fundamental en la producción de nuestros alimentos, se encargan de favorecer la polinización, es decir, cuando se fecundan las plantas, si nos acabamos las abejas se tendría que buscar un sustituto para este trabajo. Si te sientes interesado por preservar a estos valiosos insectos no solo por su rica miel sino para cuidar el medio ambiente, evitar enfermedades a través del autocuidado, este mensaje es para ti. Porque sabemos que desde nuestro lugar, podremos hacer distintas acciones que nos ayuden a conservar un estilo de vida saludable y al mismo tiempo amable con la naturaleza.

La pregunta es ¿cómo podemos evitar la muerte de las abejas? la agricultura industrial está elevando los índices de su mortandad masiva, actualmente en Jalisco ha aumentado su volumen, los apicultores han alzado la voz al respecto. Por ello, la agroecología es una alternativa que ofrece productos orgánicos libres de insecticidas. Aquí mostramos algunos pasos a seguir para conseguir alimentos libres de insecticidas.
El interés por el consumo de alimentos orgánicos/locales durante los últimos años ha crecido en México, esto se debe al aumento en las enfermedades originadas por los alimentos que consumimos. La buena noticia es que han surgido distintas iniciativas de producción y consumo responsable como Los Mercados Locales Orgánicos y Alternativos. Estos son importantes tanto para las comunidades urbanas como para las rurales debido a que:
• Conectan a la población del campo y la ciudad
• Ofrecen alimentos sanos a precios justos
• Promueven la filosofía de la agricultura orgánica y la conciencia ambiental
• Ofrecen espacios para la convivencia y el aprendizaje
Por lo que los primeros pasos a comenzar son:

1. Estar consiente de que al ingerir productos que contienen insecticidas se genera un daño al cuerpo, una bomba de tiempo interna que puede generar problemas relacionados con el cáncer.

2. Vigilar los alimentos que consumimos, preguntarnos ¿qué comemos y cómo se produce lo que comemos? Y procurar no comprar aquellos alimentos que tienen insecticidas, porque además de que nos dañamos alentamos a la eliminación de las abejas.

3. Los productos orgánicos suelen ser un poco más caros que los que se encuentran en el súper, pero hay que comprender que el precio marcado indica que no ha sido producido a grandes cantidades, lo que implica mayor tiempo y gasto para los productores, atrayendo un aumento en el precio de tus frutas y verduras.

4. Procura comprar tus productos en mercados que no vendan vegetales y frutos industriales. Lo puedes conseguir asistiendo a mercados locales. En la Zona Metropolitana de Guadalajara conoce:

• www.eljilote.org

EL JILOTE es un mercado virtual de productos agroecológicos con certificación orgánica realizada bajo principios participativos y que fomentan relaciones de confianza, además de promover los compromisos de salud, ecología, equidad y certidumbre ambiental.

Ellos certifican a productores que tienen sus productos en los siguientes puntos de venta:

Feria de productores todos los domingos de 10- 15 horas
En el Club de Leones, Av. De los Leones #75 Fracc. Tepeyac Casino, Zapopan.

Tianguis del Círculo de Producción todos los sábados de 10 a 14:30 horas.
En Morelos 2178, Esq. Salado Álvarez, Guadalajara.

Eco Mercado Domingo (cada15 días) de 10 a 15 horas
En Plaza Las Ramblas, Av. Chapultepec 480, Guadalajara.

Expo Ecológica Tapatía sábados de 16 a 21 horas
En Plaza República, Av. México a dos cuadras de Chapultepec Guadalajara.

Eco Tianguis Ex Convento Domingos cada 15 días de 10 a 14 horas.
En Av. Juárez 645, Col. Centro, Guadalajara.

Andares Farmer’s Market todos los sábados de 10 a 14 horas.
En Food Court, Centro Comercial Andares. Blvd. Puerta de Hierro 4965, Zapopan.

Procura que tu consumo preserve el ecosistema que necesitamos para vivir con una buena calidad de vida.

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¿Y cómo pa’ qué estudiamos?

Por Paulina Ramí Q

El 12 de diciembre dejé de ser una estudiante para en cambio formar parte del 22.4% de jóvenes mexicanas(os) entre los 15 y 29 años de edad que no pertenecen al sistema educativo ni poseen empleo (Aristegui, 2015); es decir que actualmente soy militante de la tribu urbana usualmente denominada como “ninis” (Ni estudian Ni trabajan). Ahora bien, de acuerdo a la lógica impuesta se supone que paulatinamente debería contribuir a ser un número para determinar que la tasa de empleo en México es del 60.7% (Aristegui, 2015). Gran “esperanza” tengo pues para pasar a ser parte de la fuerza laboral mexicana y que se me socialize como “Godínez”.

Dejando a un lado mi supuesto destino ocupacional y los nombres que la sociedad pueda adjudicar al mismo, quiero resaltar la información siguiente: México es el segundo país con mayor desigualdad de ingreso entre las naciones que forman parte de la OCDE, y donde de acuerdo al CEEY existe una latente inmovilidad social entre los estratos socioeconómicos más altos y bajos de la nación[1] (Excelsior, 2015). Por su parte Mexicanos Primero determinó en el mismo año que de 100 infantes que entran a la primaria tan sólo el 13% logra terminar sus estudios universitarios (El Universal, 2015). Por último, el Observatorio de Política Social y Derechos Humanos dictaminó que en el 2012 del 100% de estudiantes que ingresan al sistema educativo mexicano el 90.73% lo hace por medio de instancias públicas, mientras que el 8.86% lo hace a través de instituciones privadas o de paga (OPSDH, 2016).

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Lo anterior hace evidente lo siguiente: a grandes rasgos pertenezco a un grupo minoritario privilegiado dentro de la sociedad mexicana, pero al parecer aunque goce de dicha facultad el contexto actual no avala que pueda mantenerme en igual situación y mucho menos que la misma mejore, ya que el poseer estudios superiores no es una garantía de conseguir un sobresaliente salario o empleo (La Jornada, 2011).

En fin, a partir de lo anterior surge la evidente pregunta de ¿para qué estudié? Ya que a simple vista la academia no me da ninguna ventaja dentro de este sistema paradigmáticamente competitivo, y el cual parece determinar que se estudia para pasar a ser una esclava del mismo[2]. ¿Es acaso el ser estudiante una quimera para mejorar nuestra calidad de vida?

Dicen por ahí que la ignorancia es dicha, mas creo que no por sí misma es libertad. Pienso que más allá de haber estudiado para obtener un alto puesto dentro de una jerarquía, y buscar gastar intrascendentemente mi salario, lo he hecho para ser libre ante una sociedad que pareciera pedirme y coerce a ser ignorante. Por lo tanto he elegido el saber como un arma para incidir en la (re)construcción y deconstrucción del mundo, y que tenga la capacidad de convertirse en una herramienta para la sociedad civil así como la habilidad de articularse con los saberes y conocimientos de la misma. ¿Pero qué hacer cuando pareciera que la realidad en la que me encuentro (nos encontramos) me rebasa? ¿Cómo evitar que el mismo sistema nos absorba la esperanza?

La dualidad de encontrarse inmersa en una realidad llena de incertidumbre y al mismo tiempo caracterizada por una latente hegemonía resulta a ratos agobiante. En estos tiempos el fracaso se vuelve más que evidente, por lo tanto surge la amenazadora pregunta de ¿qué es lo que impide que las cosas cambien? Y cómo es posible responder a dicha cuestión cuando pareciera que el mundo nos pide lo contrario…

Para lo anterior no hay una respuesta definitiva, pero sí existe una para cada quien, y así mismo la posibilidad de vincular esta pluralidad de resoluciones. Por lo tanto creo fervientemente en las palabras de Antonio Machado, “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”. ¿Y a dónde es que se anda? Pienso que es hacia la utopía, claro sin perder de vista que marchamos sobre la realidad, una en la que se vuelve necesario el detenerse a respirar, a amar, inclusive a raticos escapar, pero que exige nunca conceder nuestro aliento. Quizás habremos de caer, de morir una y hasta más de mil veces pero así mismo habrá que levantarse y resurgir una y mil veces más.

Estos tiempos de lucha vuelven imprescindible la interdisciplina, tanto en el colectivo como en lo personal, de relacionar lo que aparentemente no es afín, y de construir en comunidad y solidaridad. A su vez se vuelve necesario elegir nuestras batallas, unas que requieren ser vinculantes, y que otorguen la posibilidad de coincidir y articularse. De construir y fomentar la pluralidad en ellas, así como de siempre identificar sus acciones como éticas; y es que dentro de este mundo donde el sistema económico pareciera hasta tener moral me parece inverosímil no trascender dicho hecho de tal manera.

¿Y cuál es el fin de todo lo anterior? Bueno, hace años leí que lo contrario al amor no es el odio sino la indiferencia, pienso que ella da pie a la resignación del entumecimiento social y a la creación del mismo. Y que para trascenderlo es necesario tomar y llevar a cabo una serie de elecciones que se determinan a partir de lo que se quiere y no, el hacer sacrificios y actuar con congruencia conforme a un objetivo que busca alcanzarse.

El azar, o suerte como hay quienes le llaman, estará siempre presente en nuestro camino, mas la diferencia entre dejarse llevar y ejercer nuestras convicciones es que a pesar de las coyunturas que puedan presentarse la autonomía siempre estará presente, es una autodeterminación. Nuestras decisiones podrán hacernos disidentes, pero serán éstas mismas las que nos permiten controlar quiénes somos y no remitirnos a lo que han hecho de nosotras(os). Al preguntarme para qué es el fin creo que la respuesta no se encuentra por sí sola en el objetivo, el sentido de atravesar el camino del conocimiento no es sólo el conocer más, sino que se sabe que se conoce, que se elige, que una es transformable al igual que quienes y lo que me rodea, y a su vez todo ello me transforma a mi, tratándose de un proceso incesante, no una operación finita.

Creo en la construcción de un mundo donde quepan muchos mundos, y que se necesitan espacios para saber que esto es posible y así mismo las herramientas para poder constantemente crearlo. El estudiar y espacios como el Centro de Investigación y Formación Social (CIFS) permiten que lo anterior se lleve a cabo. Ya que reconocen, fortalecen y reafirman que existen un sinfín de alternativas para el desarrollo actual, de epistemologías, saberes, acciones, pensamientos, interpretaciones de la realidad, de personas…

¿Qué más da entonces si consigo el puesto más alto? ¿Si mi cuenta bancaria llega a tener más de seis cifras antes del punto decimal? ¿Si llego a formar parte o no de un porcentaje? ¿De una etiqueta social? Lo que importa, desde mis adentros, es que puedo decidir; aunque me han “edificado” yo dispongo qué hacer ello. Somos entes que ejercemos el hacer y construimos el “ser” (y viceversa). Y que podemos articularnos para dar pie a nuevas formas de vida.

¿Pa’ qué estudié? Pues porque es ahí donde encontré una de las respuestas para llegar a ser lo que quiero ser, no lo que me han dicho que sea, y mucho menos para resignarme a lo que es. Encontré en el saber una diversidad de herramientas para enfrentar la realidad y sincrónicamente a mi propio ser, el cual así como el mundo posee una dualidad llamada homo sapiens-demens, por lo tanto el conocimiento y la acción me permiten encarar esta duplicidad. He estudiado para no salvarme de mi propia libertad, así como para construir de una u otra manera un mundo donde cada quien pueda ejercer la suya de manera justa, equitativa e igualitaria.

 

Bibliografía

Aristegui. (9 de Julio de 2015). En México, 22.4% de los jóvenes son “ninis”: OCDE. Obtenido de Aristegui Noticias: http://aristeguinoticias.com/0907/mexico/en-mexico-22-4-de-los-jovenes-son-ninis-ocde/

Avilés, K. (14 de Septiembre de 2011). México, único país de la OCDE en que estudiar más no da ventajas. La Jornada, pág. 40.

Fuentes, M. L. (9 de Junio de 2015). México social: Un país sin movilidad social . Excelsior.

Hernández, S. (2 de Agosto de 2015). Dos de cada cinco universitarios en desempleo. El Universal.

OCDE. (2015). Panorama de la Eduación 2015 (México). Obtenido de OECD: http://www.oecd.org/mexico/Education-at-a-glance-2015-Mexico-in-Spanish.pdf

OPSDH. (2016). Accesibilidad al Derecho a la Eduación. Obtenido de Observatorio de Política Social y Derechos Humanos: http://observatoriopoliticasocial.org/accesibilidad-derecho-educacion.

[1] 48% de quienes forman parte del quintil socioeconómico más bajo se mantendrán en él hasta el fin de su existencia.

[2] “Parva Que Eu Sou” es una canción interpretada por Deolinda, donde su letra refleja en cierta medida la multitud errante que ha surgido en la última década.

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¿Te interesa lo que comes? Te interesa la #Agroecología

Por: Jaime Morales

La agroecología a primera instancia, es una ciencia emergente que aparece para buscar alternativas a la crisis agrícola e intenta responder necesidades como la producción de alimentos de una manera más sana y al alcance de todos.

También se puede ver a la agroecología como un movimiento social, con mayor auge en América Latina, donde pequeños agricultores, mujeres ecologistas, indígenas, investigadores, echan andar formas de organización social que ponen en práctica maneras de hacer agricultura más sustentable con el medio ambiente y mucho más vinculado a los consumidores.

Se utiliza la agroecología para encontrar alternativas ante la crisis, logrando sociedades más sustentables por medio de sistemas agrícolas y alimentarios; “Nos encontramos frente a una crisis donde la agricultura no produce alimentos para todos, que degrada los recursos ambientales, que produce pobreza, que los consumidores no tienen certeza que lo que comen es sano”.

agroecologia

La agroecología como ciencia está creciendo y existe un reconocimiento en organizaciones internaciones, así mismo, se encuentra instalada en discursos científicos y sobre todo en la práctica social. También ha avanzado con el aumento de producción de alimentos orgánicos, principalmente en América Latina, convirtiéndose en una tendencia creciente.

El CIFS ha participado con la agroecología en el proyecto intercultural en la sierra huichola, donde se tiene educación secundaria y preparatoria con temas relacionados a la agroecología, y tanto profesores como alumnos acuden frecuentemente a los eventos que se hacen. Otra parte donde ha tenido un peso fuerte es en el sur de Jalisco, donde comunidades hacen agroecología desde hace mucho tiempo y son apoyadas con distintos proyectos del CIFS como por ejemplo el proyecto del surge.

Así mismo, la agroecología como investigación ha avanzado en la ZMG con agricultura periurbana, así como también, en Cajititlán, Ixtlahuacán de los Membrillos, El Salto, Tlaquepaque. En general, el CIFS ha hecho trabajo con agroecología en tres zonas: Sierra huichola, el sur de Jalisco y la ZMG, donde hay experiencias de investigación que demuestran que estas alternativas son alternativas viables.

Conclusión: Importancia de la agroecología

“La agroecología solamente le tiene que importar aquellos/as que comen”

Toda la gente que comemos tenemos la obligación de preguntarnos ¿Quién produce los alimentos? ¿Cómo producen los alimentos? ¿Cómo vive la gente que produce nuestros alimentos? ¿Cuáles son los impactos ambientales de nuestros alimentos? Nosotros comemos tres veces al día y ni siquiera tenemos la libertad de elegir qué comemos, ni tampoco tenemos la certeza de que lo comemos sea un alimento sano.

“Si no nos interesa nuestra alimentación, no tiene porqué interesarnos la agroecología”

 

 

 

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COLECTIVO REDUC ITESO: Consciente del medio ambiente

El Colectivo de Red de Universitarios Consientes, mejor conocido como RedUC, tiene como objetivo crear una sociedad estudiantil participativa y consiente sobre el medio ambiente, capaz de generar cambios positivos dentro y fuera del campus. Esto se pretende lograr con la implementación de proyectos sustentables que impacten a toda la comunidad universitaria generando así conciencia y acciones en concreto que permitan reducir los impactos adversos a nuestro entorno.

Está conformado por estudiantes de diversas carreras con metas en común que buscan entre otras cosas un entorno socialmente responsable con su medio ambiente. Lo que hace funcional al colectivo es que se trabaja en equipo de manera sinérgica por lo que cada uno de los integrantes que lo conforman realiza una parte del trabajo obteniendo mejores resultados que si se hubieran hecho aisladamente. Cualquier persona puede ser parte del colectivo siempre y cuando sean personas comprometidas y pro-activas, con interés en participar en proyectos que permitan generar cambios verdaderos desde su contexto.

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Algunas actividades en las que nos encontramos envueltos son las siguientes:

  • Participación en la feria de colectivos que se realiza cada semestre.
  • Campañas para concientizar a la comunidad universitaria.
  • Pláticas y dinámicas con grupos de clase en donde se les informa sobre el impacto de algunos residuos que se generan en el ITESO.
  • Colaboración con personas pertenecientes a Servicio Generales del ITESO para crear nuevas propuestas para minimizar los residuos como el agua embotellada o los popotes.
  • Colaboración con el PAP de Materioteca y Sustentabilidad.
  • Concursos para la concientización del agua embotellada y el uso de los bebederos con ayuda de SOY ITESO.

Las personas que se encuentren interesadas nos pueden contactar mediante la página de Facebook “RedUC”, o bien, asistiendo a nuestras reuniones semanales para platicar sobre los avances de los proyectos desarrollados, los jueves de 15:00 a 16:00 hrs, en el salón C-101.

 

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¿SABES DEL HUERTO AGROECOLÓGICO HECHO POR ESTUDIANTES DEL ITESO?

Por: Eric Rosalio Alvarado Castro

El Huerto Agroecológico Universitario es un espacio para aprender de manera compartida a cultivar hortalizas, plantas medicinales y granos con técnicas sustentables, alternativas o agroecológicas. El HAU se maneja de manera colectiva mayormente por estudiantes, aunque también participan profesores y otros miembros de la universidad.

Está ubicado frente a las canchas sur del ITESO (Ver folleto)

En términos generales, la principal actividad del Colectivo es mantener el Huerto. Esto implica diferentes cuestiones a nivel más específico. En el ámbito productivo, nos dedicamos a cultivar plantas de forma agroecológica, sobre todo hortalizas, plantas medicinales y aromáticas, y algunos granos. Para ello, desde su fundación el Colectivo ha trabajado en la conformación de un banco de semillas que sirva para autogestionar la siembra y al mismo tiempo apoyar otras iniciativas de huertos urbanos en la ciudad.

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Otra actividad importante es la producción de abonos orgánicos, con los cuales buscamos mantener la salud del suelo y los cultivos sin generar problemas de contaminación como lo hacen los agroquímicos. Pero lo más importante de todo ello, es que lo hacemos en un sentido pedagógico, aunque la producción es importante, nuestra cosecha más valiosa siempre es el aprendizaje tanto de lo técnico en el manejo de un huerto, como de lo social con lo que implica trabajarlo de manera colectiva.

Está formado principalmente por alumnos de diferentes carreras, aunque se les cedió espacio a dos clases para que puedan trabajar también ahí: Agroecología y Sustentabilidad rural y Taller de Sistemas de Producción Primaria de Alimentos. Aunque principalmente lo conforman alumnos, se puede sumar cualquier interesado del ITESO.

El Colectivo se reúne una vez por semana en asamblea para acordar las principales actividades en el HAU, así como para compartir dudas, conocimientos e inquietudes relacionadas con la agricultura. La asamblea semanal se realiza cada martes de 3 a 4 pm, en el jardín que se encuentra frente al salón D-101.

Una vez acordadas las actividades a realizar durante la semana, cada persona pueda acudir al huerto a atender las cuestiones con las cuales se comprometió en cualquier horario que le acomode.

Para promover las técnicas sustentables de huertos, dar a conocer opciones de autocultivo y promover la Sustentabilidad y consciencia. Buscamos aprender de manera autónoma, colectiva y práctica cuestiones fundamentales para el cultivo agroecológico de alimentos en la ciudad.

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Mesa Verde USAI

Mesa Verde USAI

La mesa verde de la USAI es la encargada de gestionar y crear proyectos que tengan relación con los temas de ecología y sustentabilidad. Las personas que nos encontramos en dicha mesa tenemos como característica común la preocupación por nuestro entorno y la solución de problemas.

El principal objetivo es poner en marcha proyectos que involucren a los estudiantes con una situación en específico que afecta el medio ambiente, ya sea directa o indirectamente, generando conciencia de las tantas problemáticas que existen en Jalisco y de las cuales el ITESO no está ajeno.

A lo largo de este semestre se tendrán diversas actividades de diferente índole entre las cuales destaca el congreso de Waterlat, sobre la problemática del agua en Latinoamérica. El ITESO será la sede de la séptima edición de este encuentro que por primera vez viene a México del 19 al 23 de Octubre. La USAI por medio de la mesa verde ha apoyado el evento y tendrá un espacio de dialogo para hablar de las inquietudes y responsabilidades que tenemos como estudiantes universitarios.

Una de las prioridades de la mesa verde ha sido gestionar el jardín botánico de suculentas. El proyecto ya es un hecho gracias al esfuerzo de distintos grupos de estudiantes, jardinería, servicios generales y profesores. Las obras de preparación iniciaron poder inaugurar el espacio el 20-22 de Octubre.

El objetivo de este proyecto es crear un espacio que enmarque la importancia cultural y ambiental que tienen estas especies para el estado de Jalisco, ya que gran parte de la colección se encuentra en peligro de extinción, también se espera generar conciencia de la urgencia de conservar y educar sobre estas especies. Además el área cubierta por el jardín de suculentas generará un ahorro hasta del 50% de consumo de agua.

Los estudiantes del ITESO ocupan un importante lugar en la discusión ambiental, por lo que la mesa verde busca apoyar la voz de las personas que tienen algo que decir en cuanto al rol que tenemos como universidad frente a problemáticas cada vez más apremiantes, para demostrar el fuerte compromiso que existe por encontrar soluciones y alternativas.

Contacto

Correo: usai.iteso@gmail.com
Oficina: C-106

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Hacia agriculturas más sustentables, alternativas ante la crisis rural y alimentaria

Por: Jaime Morales Hernández, Investigador del Centro de Investigación y Formación Social

La globalización neoliberal continua con sus procesos de imposición de la agricultura industrial en todo el mundo, y que implica la modificación intensiva de los ecosistemas, a través del monocultivo, las semillas híbridas y transgénicas, la utilización de insumos de origen industrial como fertilizantes químicos, agrotóxicos y combustibles fósiles, que alteran los sistemas naturales a través de la substitución de procesos naturales por industriales. El papel omnipresente del mercado es otro de sus rasgos y esta agricultura, se encuentra cada vez más involucrada en un complejo de industrias de producción, procesamiento y comercialización de alimentos e insumos. La agricultura ha ocasionado una profunda crisis rural en todo el mundo, algunas de cuyas evidencias son: a) el incremento de la desnutrición y la malnutrición a pesar de los niveles de producción, b) el aumento de la pobreza y marginación de los habitantes rurales, c) la emigración y éxodo de los habitantes del campo , d) el continuo deterioro de los recursos naturales como agua, suelo, biodiversidad, y alta incidencia en el cambio climático e) la baja calidad y confiabilidad de los alimentos que cada vez entrañan más riesgos para los consumidores y f) la explotación continua de mano de obra indígena, femenina e infantil en sus procesos productivos.

Ante esta crisis rural, se extienden por todas partes del mundo, múltiples experiencias, que demuestran la existencia de alternativas orientadas hacia agriculturas más sustentables capaces de ofrecer soluciones a la desnutrición, al deterioro de los recursos naturales, a la calidad de los alimentos, y a la pobreza de las familias rurales. El libro “Las Cosechas del futuro: como la agroecología puede alimentar al mundo”, de Marie Monique Robin, publicado por editorial Península en 2014, es un excelente recorrido por las distintas vías que en todo el orbe se van construyendo hacia agriculturas más respetuosas con el medio ambiente, la autora fundamentada en múltiples análisis científicos y en estudios de caso da cuenta de estas experiencias y de su viabilidad económica, social, ambiental y cultural en un entorno dominado aún por la agricultura industrial globalizante. La autora tiene una amplio conocimiento en el tema y como periodista de investigación ha escrito también “El mundo según Monsanto” en 2008 y “Nuestro veneno cotidiano” en 2012.

El libro es particularmente interesante para los lectores mexicanos, ya que la autora analiza a detalle la crisis de la agricultura mexicana y las graves consecuencias que para la gran mayoría de los habitantes rurales ha significado la ortodoxia neoliberal de las políticas agrícolas y la sumisión del campo a los designios del Tratado de Libre Comercio. Sin embargo, Marie Monique Robin, también se detiene a revisar en profundidad las diferentes experiencias exitosas que existen en México en torno a la agroecología, y nos muestra las grandes potencialidades de las agriculturas familiares, campesinas e indígenas en México para avanzar hacia la sustentabilidad.

Estar informados de la calidad de nuestros alimentos, de cómo se producen, de quienes lo producen, es un primer paso para asumir un papel responsable y consciente ante la agricultura industrial y sus impactos, vaya entonces una invitación a acercarse a este libro, leerlo, reflexionarlo y compartirlo, teniendo presente a Vandana Shiva quien nos dice “ la seguridad ecológica es una de nuestras seguridades básicas, somos las plantas que cultivamos, los alimentos que comemos, el agua que bebemos, el entorno natural donde vivimos Por tanto reivindicar el control democrático de lo que sembramos, de nuestra comida, de nuestra agua, de nuestro medio ambiente, así como de nuestra supervivencia ecológica es un proyecto indispensable para nuestra libertad”.

Para profundizar más:

1.-Greenpeace Comida Sana en Tierra Sana: https://www.greenpeace.mx/comidasana/public/

2.-Ecología Política BLOG CIFS: http://blogs.iteso.mx/cifs/

3.- Videos Marie Monique Robin:

-El Mundo según Monsanto: https://www.youtube.com/watch?v=B_VUfvTG-9M

-Nuestro Veneno Cotidiano:  https://www.youtube.com/watch?v=DjoN2cCqrBY

-Las cosechas del futuro gratuito, con subtítulos https://www.youtube.com/watch?v=NUysB9BpXVo

 

 

 

 

 

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La Red de Cajititlán “Por un lago limpio, señala “La solidaridad, elemento indispensable para aportar como alternativas ante un problema de contaminación en la Laguna de Cajititlán

El Programa de Ecología Política del Centro de Investigación y Formación Social del Iteso, desde hace aproximadamente de seis años ha desarrollado el proyecto de investigación-intervención, en el cuál la Red de Cajititlán por “Un Lago Limpio” es uno de los actores con los que se ha trabajado, inicialmente el énfasis estaba en los procesos que generan conflictos por el agua y la agricultura, a partir de ahí se fueron descubriendo una serie de alternativas que fuimos profundizando con la tarea de formar alumnos y alumnas ante realidades y problemáticas complejas, mediante los proyectos de aplicación profesional, materias del área complementaria como Ecología política y Agroecología, articulándonos con Departamentos como PTI y el Voluntariado de Justicia Ambiental, entre otros.

La vinculación con el voluntariado y la estancia de dos alumnxs en el invierno del 2014 en Cuexcomatitlán, posibilitó que se sensibilizaran ante la problemática y como parte de la estrategia del Programa de Ecología Política de visibilizar las alternativas que desde los grupos organizados se vienen realizando ante el deterioro ambiental de la cuenca de Cajitilán, surge la iniciativa de realizar la reseña que a continuación exponemos con la intención de dar a conocer a la comunidad universitaria, la existencia de escenarios y actores que avanzan en su proyecto de construir alternativas que mejoren sus condiciones de vida ante un progresivo deterioro ambiental, haciendo la invitación a solidarizarnos, aportando desde nuestro quehacer universitario.

Laura Velázquez López

Programa de Ecología Política

laurav@iteso.mx

 

La Red de Cajititlán “Por un lago limpio, señala “La solidaridad, elemento indispensable para aportar como alternativas ante un problema de contaminación en la Laguna de Cajititlán.

 

Por Trinidad García Chávez

La laguna de Cajititlán era reconocida por su agua cristalina, abundantes peces y sobre todo por la calidez de sus ribereños. Ubicada en el borde oriental del municipio de Tlajomulco a 25 km de la ciudad de Guadalajara, esta era una joya que no podía pasar desapercibida por las familias en temporada vacacional.

En la actualidad, debido a la concentración poblacional, al crecimiento de la industria aunado a insuficientes medidas para tratar el agua, la falta de instituciones de cuidado ambiental que regulen el aprovechamiento desmedido de recursos naturales, se ha generado una crisis ambiental que repercute en los sectores sociales más vulnerables, en las zonas periurbanas y rurales. Ante esta situación se formaron pequeños grupos de habitantes de la ribera, que demandan la atención de las autoridades y de otras instituciones para resolver los problemas ambientales que existen en su comunidad. Ante la insuficiente respuesta por parte de las autoridades, estas organizaciones se han enfocado en la elaboración de alternativas para contra restar está crisis ambiental.

“…..Mi familia y yo nos fuimos a vivir al poblado de Cuexcomatitlán, del Municipio de Tlajomulco de Zuñiga donde contábamos con una parcela, que usamos para cultivar sanamente los alimentos que consumimos y cuidar la calidad del agua que está en la laguna, además nos dimos cuenta que existían diferentes ideas, iniciativas y acciones de otras personas del mismo poblado, y al reunirnos con ellos fue surgiendo como proyecto constituir la Red de Cajititlán “Por un Lago Limpio,” Comenta Felipe Iñiguez, integrante de la Red.

Don Manuel Enciso Camacho, quien vive también en Cuexcomatitlán, señala que la Red de Cajititlán “Por un Lago Limpio” se formó al ver la necesidad de mitigar el problema creciente de contaminación que tiene la laguna, con medidas alternativas como por ejemplo las ecotecnias. “Aquí en mi casa tengo lo que yo llamo humedal casero que sirve como filtro en las descargas domésticas, separa la grasa del agua de la casa y esa agua va a la laguna. Mi trabajo es ese: elaborar alternativas ecológicas en los hogares para que sus residuos no perjudiquen más el estado de la laguna”, dice Don Manuel, mientras explica el funcionamiento y las características de las alternativas que él elabora.

Una de las metas del grupo de la Red es tratar de concientizar a la población de la ribera de Cajititlán, mostrando que se puede sanear el estado de la laguna con la solidaridad comunitaria, a su vez dan testimonio de cómo se puede llevar una vida ecológica con la implementación de estufas solares, baños secos y humedales, que son acciones en las que ayuda a elaborar Don Manuel. Por otra parte, también trabajan con agricultores “Nosotros como grupo, queremos dar a conocer a los ejidatarios así como a los habitantes de los cinco pueblos, que hay soluciones a los problemas ambientales de la región, y esa solución se encuentra en la unión, porque juntos podemos trabajar para lograr “la sanación” de la laguna”.

Desde hace varios años la Red de Cajititlán “Por un Lago Limpio” ha tenido el acompañamiento, por parte del Programa de Ecología Política del Centro de Investigación y Formación Social al igual que del Instituto Tecnológico de Tlajomulco y actualmente la Universidad de Guadalajara se ha incorporado a este esfuerzo.

Para Felipe uno de los temas fundamentales es la relación agua-salud, porque señala que los problemas de contaminación de la laguna tarde que temprano tendrán su efecto en la salud de los habitantes de la ribera. Es por ello que hace una invitación abierta para quien quiera apoyar en la organización de un Encuentro a realizarse en el mes de Agosto, donde principalmente se pretende analizar la salud de los ribereños y la laguna contaminada. “Para nosotros es importante cuidar la vida de todos los pobladores que viven en la cuenca, por la amenaza de la gran contaminación que existe en la laguna”, puntualiza Felipe.

En la actualidad, el grupo de la Red ha ganado el reconocimiento de su comunidad por las acciones que ha hecho para concientizar a los poblados del deterioro ambiental, y tiene los brazos abiertos a quien guste aportar nuevas ideas para su crecimiento. Puedes ponerte en contacto con ellos a través de su página de Facebook: La Red “Por un Lago Limpio”. Construir un medio ambiente sano no es trabajo de unos cuantos, sino de todos.

 

Referencias:

Velázquez López, L; Ochoa-Garcia, H & Morales-Hernández, J. (2012) “Agua y conflictos ambientales en la ribera de Cajititlán, Jal”. En Tetreault, D; Ochoa-García, H y Hernández-González E. (Coords.) Conflictos socioambientales y alternativas de la sociedad civil. Guadalajara: ITESO

CEA: http://www.ceajalisco.gob.mx/notas/2013/bol004_situacion_laguna_cajititlan.html

http://www.ceajalisco.gob.mx/caa/docs/2015/memorias_foro_del_agua2015.pdf

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