Un arquitecto mexicano inventa sistema constructivo tipo “LEGO”

Fuente: http://www.abc.es/ciencia/20141011/abci-construccion-materiales-lego-201410111630.html

Magnesio y fibra de vidrio en su composición, y un peculiar sistema de paneles interconectables son dos de las claves del nuevo sistema de construcción ideado por Emilio Cohen Zaga, un arquitecto mexicano que pretende revolucionar los sistemas tradicionales de edificación.

No ha sido facil. Ha invertido cuatro años de investigación y ya con el sistma patentado la empresa iBUILTEC intenta ahora introducir eln el sector de la construcción la tecnología «MagPanel». Básicamente sustituye los tabiques y el cemento tradicionales que conforman los muros y las losas de todo tipo de edificación, por un sistema de paneles ligeros e interconectables.

Cohen Zaga, director general de la compañía, afirma que el sistema «disminuye el tiempo de construcción hasta en 80 por ciento y los costes entre 20 y 35 por ciento». Con esta técnica se puede levantar, por ejemplo, una vivienda de 45 metros cuadrados en un tiempo aproximado de 84 horas, lo que equivale a ocho días de trabajo empleando sólo a siete personas.

Asimismo, posibilita el levantamiento de construcciones que duran toda la vida y son resistentes a fenómenos naturales, las cuales pueden alcanzar hasta seis niveles sin necesidad de utilizar varillas, hormigón ni piezas de madera; sólo se requieren dos proveedores, que son el encargado de la cimentación y la compañía que ha patentado esta tecnología, iBUILTEC.

Los paneles empleados están formados por dos placas elaboradas con un material parecido al cemento, pero formulado principalmente, con magnesio y fibra de vidrio así como poliestireno expandido, que se ubica entre ambas estructuras.

De acuerdo con el empresario, la tecnología puede compararse con los bloques de plástico «Lego» ya que los paneles están provistos de conexiones metálicas ensamblables que permiten construir sin errores. «Al igual que en el juguete, si no se insertan las estructuras en el lugar correcto es imposible lograr la conexión de las piezas», apunta Cohen Zaga.

El sistema «MagPanel» fue reconocido con el Premio de la Unión Europea a la Mejor Tecnología de Construcción Sustentable, galardón con el que la firma mexicana adquirió un papel relevante en la industria de la construcción, ya que propone una solución integral de bajo coste y alta tecnología.

Debido a que permite edificar espacios habitables, seguros, resistentes y con protección termo-acústica, la empresa mexicana instaló en Polonia una planta productiva y obtuvo la certificación del sistema en la Unión Europea.

Sin embargo, el arquitecto Cohen Zaga apunta que todavía existen ciertos prejuicios sobre la tecnología. «Creen que las obras no son duraderas porque piensan que los paneles son similares al tablarroca y no es así, se trata de un concreto provisto con un aislante térmico y acústico. Además, las construcciones que levantamos pueden durar toda la vida; de hecho, el panel tiene una garantía de 35 años porque no pierde sus propiedades térmicas ni su resistencia estructural», asegura.

En este sentido, resalta que los paneles cumplen con las normas mexicanas que dictan las características que deben tener los materiales de construcción ante fenómenos naturales como sismos, vientos y huracanes.

«En México llevamos ocho prototipos de desarrollo que pueden llegar a abarcar dos mil casas y en Europa 250. Asimismo, ya concretamos proyectos en República Dominicana, Colombia y Venezuela, y estamos en negociaciones con Jamaica, Uganda y China», subraya el arquitecto.

Sobre el edificio A del Campus ITESO

Por: Alejandro Guerrero

Decir que el edificio A del campus del  ITESO es un edificio genérico, puede sonar en principio, como una afirmación con sentido peyorativo. Efectivamente, creo que el edificio A del ITESO es un edificio genérico y creo también que es en ello donde radica su valor. Es genérico en el sentido de que pertenece a un conjunto. Enrique Nafarrate, el arquitecto autor de los edificios A, B y C del ITESO, debió trabajar en dicho edificio pensando en que sus valores pudieran ser repetibles y extrapolables a otros. En que las decisiones tomadas para uno pudieran ser utilizadas para el resto. Entonces se dio a la tarea de producir un tipo edificatorio que pudiera funcionar para resolver diferentes situaciones programáticas. Un edificio modelo que pudiera ser replicable, pero que también pudiera aceptar las modificaciones generadas por la excepción. Por eso los edificios A, B y C son a la vez iguales pero diferentes. Es genérico en tanto que comparte un lenguaje común, producido por su orientación norte-sur, por el hecho de dejar su estructura a la vista, por la implementación de pretiles cerámicos y cierres de cristal, y por la utilización de esas losas en voladizo que a la vez producen pasillos y aleros necesarios al sur.

Si hablamos de que su valor reside en el ánimo de crear un conjunto, necesariamente tendremos que pensar en los intersticios; los espacios abiertos que separan – o que en todo caso unen – a los edificios, son en realidad los espacios que producen la inmejorable atmósfera que el campus tiene, y por la cual es ampliamente conocido. En ellos, se ensayaron por primera vez las arboledas y los jardines que con los años transformarían al ITESO en ese pequeño bosque al que seguimos acudiendo. Su interés no reside, por tanto, en su individualidad, sino más bien en las relaciones espaciales que se producen por su interacción con el conjunto. El valor genérico de edificios como el A, es el mismo valor del cual carecen muchos edificios recientes en la ciudad; que en búsqueda de su propia afirmación, se pierden en una supuesta “artisticidad” vacua, inútil e inculta.

9 de febrero de 2012.