Presentación Guía Ciudadana Lafayette [DF]

gcLSi estas en la Ciudad de México.

Se presentará la Guía Ciudadana Lafayette, primera de una serie de guías ciudadanas para la difusión de la arquitectura y el urbanismo de la ciudad de Guadalajara del Siglo XX.

El evento es organizado por CONACULTA-INBA y presentan Dolores Martínez Orralde, Enrique X. de Anda y Ana Lucía González Ibáñez; ésta última, Vicepresidenta Regional Occidente de Foropolis.

En la Sala Adamo Boari del Palacio de Bellas Artes en la ciudad de México, el martes 28 de abril a las 19:00 hrs. La entrada es libre.

Indignados

Fuente: http://proyectopublico.org/2013/04/08/indignados/

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¿Dónde están los indignados por la arquitectura de México? En un país sin una regulación clara en los métodos de encargo de proyectos arquitectónicos de obra publica ni en la realización de concursos, la falta de transparencia afecta tanto a clientes y arquitectos como a los proyectos en sí. También afecta a los ciudadanos en general, quienes viven en lugares donde no sólo la arquitectura “oficial” se realiza con irregularidades, sino más del 60% de lo que se construye se hace de manera informal. ¿Porqué se requiere modernizar la legislación vigente?¿Porqué la democratización en los procesos de asignación de proyectos de arquitectura pública es un tema que atañe a todos? Importa no sólo porque cada proyecto pagado con dinero público podría tener a más personas ofreciendo mejores soluciones, sino porque el propio ejercicio de democracia abriría la posibilidad de generar plataformas más sólidas; tomar mejores decisiones. Ayudaría a encausar las voluntades políticas y el dinero de todos a proyectos más eficientes, de alcances realistas. Obligaría a los arquitectos a satisfacer deseos colectivos.

Los términos en los que se producen los proyectos públicos –desde un monumento a un edificio gubernamental o la reparación de una banqueta- son no sólo opacos sino injustos. La inoperatividad de las instituciones ha dejado a los arquitectos desprotegidos, a los políticos sin brújula, a los inversionistas sin certezas y a la sociedad en un entorno caracterizado por visiones a corto plazo. Los arquitectos, como gremio desarticulado, no estamos siendo capaces de ser útiles a la sociedad. ¿Quién está planeando la manera en la que se desarrollan nuestras ciudades? ¿Cuál es la relación entre los proyectos de obra pública y las infraestructuras de transporte, los programas de vivienda o las políticas sociales? Por lo general, se recurre a la excusa del sentido de urgencia para generar proyectos absurdos y desligados del resto. A esta condición se ha sumado el deseo de replicar el efecto del efecto Guggenheim de Bilbao. Pero se sabe de sobra que el proyecto de renovación de Bilbao, como el de Barcelona, se apoyó no sólo en la realización de edificios emblemas de arquitectos del starsystem, sino sobre todo en una serie de estrategias que comprendían desde el diseño de una pequeña plaza de barrio y una guardería, hasta la redefinición de la periferia y los servicios de la ciudad. El vínculo entre inversión privada y obra pública se sustentó en base a la trasparencia. Ésta tuvo que ir de la mano con una democratización de la arquitectura, donde los concursos confiables fueron clave.

Hoy tenemos ejemplos muy próximos –como los de Medellín y Bogotá- donde a pesar de  situaciones de carencia extrema, han sido capaces de reescribir en pocos años la historia de sus ciudades. A partir de una serie de proyectos de obra pública pensada para conectar las zonas marginales con programas sociales y de infraestructura de transporte público, ha sido posible modificar desde sus índices de violencia hasta sus ingresos por turismo. Se ha tratado de pequeños espacios deportivos, centros cívicos, bibliotecas de barrio o banquetas que conectan con la cultura, el vecino y el transporte público. Los efectos de la burbuja inmobiliaria de otros países, quienes padecen los cascarones vacíos de autores de renombre, han forzado a replantear el papel de los arquitectos en la sociedad. También obligan a cuestionar las acciones políticas de cara a la ciudad.

En México, ¿quién decide en qué y en dónde se emplea el presupuesto de obra pública? ¿Quién elige al arquitecto? ¿Cómo garantizar que el proyecto seleccionado se construya y se construya bien? Lo que queda, frecuentemente, no son sólo proyectos caros sino inútiles. En cualquier país civilizado, no puede gastarse dinero público en un proyecto sin un proceso de encargo democrático, respaldado por instituciones como el Colegio o la Sociedad de Arquitectos. Tampoco puede demolerse una obra arquitectónica relevante. En México no existe una regulación útil que proteja el patrimonio arquitectónico del siglo XX. Salvo contadas excepciones, como Ciudad Universitaria y Casa Barragán -protegidas por ser Patrimonio de la Humanidad- así como algunas obras de principios de siglo, el resto carece de resguardo. La demolición de obras como el Súper Servicio Lomas de Vladimir Kaspé (1952) y el Conjunto Manacar de Enrique Carral (1963), sustituidas por nuevos edificios de Teodoro González de León, evidencian no sólo una torpeza gremial sino la falla de instituciones y leyes.

Recientemente, se anunció, con pocos días de diferencia, por un lado, la creación de cinco proyectos urbanos inciertos en el Distrito Federal asignados a los famosos arquitectos suizos Herzog y de Meuron, y por otro, la renovación (demolición) del Mercado de la Merced de Enrique del Moral (1957) que representa una de las obras icónicas de la modernidad. ¿Dónde pueden conocerse dichos proyectos y sus métodos de encargo? ¿Quién los avala? ¿Qué papel juegan instituciones como el Colegio de Arquitectos, el INBA, el INAH y las universidades de arquitectura? ¿Dónde están al menos los indignados?

Falleció el arquitecto Luis Ortiz Macedo

Fuente: http://www.eluniversal.com.mx/cultura/2013/muerte-arquitecto-luis-ortiz-macedo-972074.html

El edificador, quien ocupó la Dirección General del INBA entre 1972 y 1973, fue un ferviente defensor de la conservación del Patrimonio Cultural del país

El Instituto Nacional de Bellas Artes informó en un comunicado del fallecimiento del arquitecto Luis Ortiz Macedo, quien ocupó la Dirección General del INBA entre 1972 y 1973 y fue un ferviente defensor de la conservación del Patrimonio Cultural del país.

Ortiz Macedo nació en la Ciudad de México en 1933; era hijo de Luis Ortiz y de la pintora Gloria Macedo.

Estudió en la Escuela Nacional de Arquitectura de San Carlos, y con tan sólo 19 años se inició en la docencia, alentado por maestros como Vladimir Kaspé, Carlos Mijares, Alonso Mariscal, César Novoa y Juan de la Encina.

Su tesis profesional, “La conservación de los monumentos históricos y artísticos en México” constituye un manual de restauración, en el que resalta la importancia de la conservación arquitectónica y una panorámica general sobre la arquitectura en México, informa el INBA en su comunicado.

En 1960 se hizo acreedor de una beca del Banco de México y el gobierno de Francia para realizar estudios de restauración de monumentos en Europa, donde obtuvo el diploma Superior de Restauración de Monumentos.

Al arquitecto Ortiz Macedo se debe la fundación de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Guanajuato, el Instituto de Restauración de Monumentos (1963), el primero en Latinoamérica, donde se impartió por primera vez la maestría en Restauración. Como miembro del Comité Pro Guanajuato desarrolló 32 proyectos urbanos en áreas monumentales y de restauración de recintos históricos.

Ocupó también la jefatura del Departamento de Monumentos Coloniales en el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), del que fue su director general. Durante su gestión en el INAH (1968-1971) realizó la intervención en las plazas de Santo Domingo, Santa Catalina, el ex convento Regina Coeli, la Santa Veracruz, el jardín de San Fernando y la Rotonda de las Personas Ilustres del Panteón de Dolores.

Como director general del INBA participó en algunos proyectos internacionales como la Plaza Juárez para la capital de los Estados Unidos, en los monumentos al Benemérito de las Américas en Guatemala, Roma y Santo Domingo. En 1972 alentó la restauración integral del Palacio de Bellas Artes, y en 1973 la Pinacoteca Virreinal. Fue, además, el fundador del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (Cencropam).

Declara SEP monumentos artísticos Torres de Satélite y Museo Diego Rivera

Los documentos, publicados hoy en el Diario Oficial de la Federación, señalan que en ambos casos los propietarios deberán realizar las obras para conservarlos y restaurarlos, previa autorización del INBA.

EducaciónPública (SEP) emitió dos decretos en los que se declara monumentos artísticos al conjunto conocido como las Torres de Satélite y al inmueble del Museo Diego Rivera Anahuacalli.

Los documentos, publicados hoy en el Diario Oficial de la Federación, señalan que de conformidad con el Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012, el patrimonio artístico de la nación debe preservarse e incrementarse, protegiendo los bienes que constituyen la riqueza cultural de México.

Las Torres de Satélite, ubicada en Boulevard Manuel Ávila Camacho s/n, Ciudad Satélite, municipio de Naucalpan de Juárez, Estado de México, es una obra representativa del movimiento artístico de integración plástica desarrollada en 1957 en México por el arquitecto Luis Barragán, en coautoría con el artista plástico Mathías Goeritz y el pintor Jesús Reyes Ferreira.

En tanto, el Museo Diego Rivera “Anahuacalli” ocupa una superficie de 625 metros cuadrados al interior del predio ubicado en calle Museo 150, colonia Pueblo San Pablo Tepetlapa, delegación Coyoacán.

De acuerdo a los decretos, en ambos casos los propietarios de dichos monumentos artísticos deberán realizar las obras para conservarlos y, en su caso, restaurarlos, previa autorización del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBA).

Para realizar obras de excavación, cimentación, demolición o construcción en los inmuebles colindantes a las Torres de Satélite se deberá obtener permiso del INBA, el cual se expedirá de cumplir los requisitos que exige el Reglamento de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticos e Históricos.

Según las dos disposiciones, las obras que se ejecuten sin la autorización o permiso respectivo o que violen los ya otorgados, serán suspendidas por disposición del INBA y, en su caso, se procederá a su demolición, así como a su restauración o reconstrucción, de conformidad con lo establecido en la citada legislación.

Detalla que el gobierno federal, por conducto de la SEP, podrá proponer la celebración de convenios, de conformidad con lo establecido en la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, con el objeto de realizar campañas para fomentar el conocimiento y respeto de las obras señaladas.

En los decretos, que entrarán en vigor a partir del jueves, se establece que el INBA deberá notificar a los propietarios de ambos monumentos artístico y, en su caso, a los propietarios de los inmuebles colindantes para los efectos a que se refieren los artículos 23 de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos y 9, último párrafo, de su Reglamento.

Fuente: http://www.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/1521185d96309e309dc7be3890cae18e

Palacio de Bellas Artes. Voces ocultas [DF]

Un grupo de imágenes que muestran los adornos arquitectónicos que hacen deslumbrar al máximo recinto cultural del país, integra la exposición ‘Palacio de Bellas Artes. Voces ocultas’, de los fotógrafos Lorena Alcaráz y Bernardo Arcos, que se inauguró anoche en la Sala Justino Fernández del recinto.

Durante el acto, la directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes, Teresa Vicencio, destacó que el motivo primordial de la exposición, que permanecerá hasta el 19 de agosto de 2012, es ofrecer a los visitantes del recinto marmóreo la posibilidad de admirar y conocer a fondo los elementos arquitectónicos que lo armonizan.

Expuso que México es un país de tradición fotográfica, donde el Palacio ha sido objeto de interés para artistas de la lente como Gustavo Casasola, Guillermo Kahlo, Marc Mogilner y Graciela Iturbide, entre muchos otros.

Destacó que la gerencia del Palacio, a través de su acervo histórico, concretó el proyecto de realizar una exposición de fotografías que da cuenta y muestra parte de los ornatos que lo visten, como es la gran cantidad de detalles que complementan el Tímpano y los mascarones que rematan las fachadas del edificio.

‘Son obras esculpidas por artistas de la talla de Leonardo Bistolfi, Geza Maroti y Gianetti Fiorenzo con el propósito de que puedan apreciarse a detalle cada una de ellas’, expresó la titular del INBA.

Subrayó que el proyecto, cuyo costo fue de 250 mil pesos, ha tomado seis meses desde la colocación de andamios en la fachada principal con el propósito de hacer las tomas directas de las esculturas, hasta llegar al trabajo fotográfico de Lorena Alcaráz y Bernardo Arcos.

De las cuales, abundó Teresa Vicencio, que se escogieron 100 imágenes de las más de 500 tomas realizadas, buscando mostrar a cualquier persona que se acerque al edificio los puntos más distantes e inalcanzables del recinto.

La muestra está integrada por imágenes de pequeño, mediano y gran formato del palacio de mármol como ‘Vista del Palacio de Bellas Artes, esculturas, puertas, balcones, fachada’, así como ‘El dolor’, entre otras.

También se hace acompañar por un video que muestra al público la diferencia entre los estilos Art Nouveau y el Art Decó, así como el decorado a detalle del Palacio, narrado por el doctor en arquitectura José López Quintero, subgerente de Conservación y Obra del Palacio.

Fuente: El Informador

Exposición Alejandro Zohn. Su arquitectura.

El Conaculta y el INBA rinden homenaje a uno de los arquitectos más sobresalientes de México, autor de una extensa obra en la que ocupan un lugar destacado el Nuevo Mercado Libertad y el edificio de los Archivos del Estado de Jalisco.

Con la intención de hacer un bien merecido y póstumo reconocimiento a uno de los arquitectos más importantes de Guadalajara y México, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) y el Instituto Nacional de las Bellas Artes (INBA) abren la exposición Alejandro Zohn. Su arquitectura. La exhibición busca dar a conocer la obra de este austriaco nacido en 1930 y nacionalizado mexicano.

Tras la declaración del Nuevo Mercado Libertad (una de sus obras más importantes) como Monumento Artístico en 2005, el consejo del Museo Nacional de Arquitectura (MNA) planeó montar una exposición que diera crédito a la estética del también ingeniero civil. Compuesta por más de 170 fotografías de 38 proyectos, cinco maquetas y un video que reseña la importancia del trabajo de Zohn en la arquitectura mexicana del siglo XX, la muestra estará abierta al público a partir de mañana y hasta el 30 de octubre en el tercer piso del Palacio de Bellas Artes en la Ciudad de México. También se exhiben reconocimientos y premios otorgados por su labor académica, así como algunos juguetes de su infancia.

Para el arquitecto Antonio Cruz, coordinador del MNA, es de suma importancia que se propague la obra de arquitectos de la talla de Zohn, cuyos grandes trabajos son poco reconocidos en el medio.

Exiliado en México desde los ocho años por la Segunda Guerra Mundial, Alejandro Zohn comenzó sus estudios de ingeniería civil en la Universidad de Guadalajara (UdeG), donde conoció a Mathias Goeritz, quien despertó su interés por la arquitectura. Gracias a su influencia y a la de otros grandes como Félix Candela e Ignacio Díaz Morales, cursó simultáneamente la carrera de arquitectura en la misma institución. En opinión de Cruz, el hecho de que Zohn combinara ambas disciplinas da como resultado proyectos mucho más expresivos, versátiles y funcionales. Lo mismo creó espacios sobrios y amplios, como el Internado Cervantes, que recintos más elaborados, como la Capilla del Nazareno, ambos en Guadalajara.

La obra de Zohn refleja el conocimiento que tenía y el estudio que hacía del entorno al planear una construcción para aprovechar los materiales de la zona y lograr espacios que armonizaran con su contexto, lo que resulta en edificios diseñados acorde a las condiciones del terreno, como el “conjunto habitacional Atejamac”. Otra seña de identidad de su trabajo es el uso de materias en su estado natural: concreto sin recubrimientos o tabique rojo sin barnizar.

Él no se conformó con crear espacios habitables y gracias a su formación de ingeniero civil realizó el rediseño urbanístico para el mejoramiento vial y visual de Tlaquepaque, Puerto Vallarta y Acapulco, entre otros municipios. También se dedicó a la conservación y rescate de inmuebles con la intención de revitalizarlos y que volvieran a ser apreciados por los visitantes.

Aunque la influencia de la arquitectura tapatía es notable en el trabajo de Zohn, éste tomó y aprovechó las técnicas para reflejarlas desde su propia visión. Este aspecto, según Antonio Cruz, “es lo que hace relevantes a los arquitectos: conocer trabajos realizados en otros lugares y darles un nuevo enfoque, de acuerdo al sitio donde se construyan.”

Zohn no se especializó en la construcción de un solo tipo de edificaciones, pues lo mismo diseñó puentes que oficinas, casas, unidades habitacionales, mercados y centros comerciales, condición que le permitió dotar a cada espacio de personalidad y ambiente únicos.

La exposición en honor a Alejandro Zohn en el Palacio de Bellas Artes está distribuida para que el visitante conozca su obra y cambios a través del tiempo, aunque deliberadamente se rompe con el orden cronológico para ubicar en el muro oriente (el más llamativo) imágenes de sus obras más significativas: el Nuevo Mercado Libertad y el Archivo de Guadalajara, de modo que el público pueda observarlas desde cualquier punto.

Frente y perfil

• Alejandro Zohn nació en Austria en 1930 y emigró a México a los ocho años. Se nacionalizó mexicano en los años setenta. Murió en el año 2000 en Guadalajara.

• La mayor parte de su obra se ubica en Guadalajara, aunque realizó proyectos en Acapulco, Monterrey, Ciudad Juárez y Torreón.

• Sus influencias son Mathias Goeritz y Félix Candela.

• Diana y Gina Zohn, hijas del desaparecido arquitecto, colaboraron activamente en la selección del material incluido en la muestra Alejandro Zohn. Su arquitectura.

• Curiosamente, su tesis como ingeniero fue el proyecto del Nuevo Mercado Libertad y la que presentó para arquitectura fue un estudio sobre las características del concreto armado.

México. Tania Torres fuente: Milenio